La historia de Cesar Ritz -

 

  Motor y Viajes. El Mundo. Sábado 4 de marzo de 2000
  La elegancia europea.

Fotografía : JMI

 
   

 

El 1 de junio de 1898 se hacía realidad en el número de 15 de la Place Vendôme de Paris el sueño de Cesar Ritz : inaugurar un hotel que fuese verdaderamente "la última palabra en elegancia, al igual que en higiene moderna, eficacia y estética". De forma inmediata el hotel Ritz se convirtió en un mito, en el modelo, la referencia para todo lo que significa lujo, buen gusto y sofisticación. Ritz deja de ser en aquel momento un apellido para transformarse en un símbolo que desde entonces no ha hecho más que acrecentarse.

 

 

 

 

 

 

 

Detrás de la leyenda hay sin embargo una historia fascinante que comienza en Niederwald, un pueblecito de la Suiza más auténtica y profunda que milagrosamente se conserva tal como lo conoció Cesar Ritz. Se esconde en los confines del Cantón de Wallis , en el valle de Goms, un lugar absolutamente mágico donde se habla un curiosísimo dialecto alemán y la vida permanece anclada en el tiempo. Las casas son de madera , oscurecidas por el sol y los elementos, contrastan con las típicas iglesias barrocas de la zona, de un inmaculado color blanco. Los pueblos más conocidos son Ernen donde se conserva, pintada en una fachada, la representación más antigua del mito de Guillermo Tell y Münster, famoso por haber alojado a Goethe en el Hotel des Trois Couronnes et de la Poste durante su viaje por Suiza en 1779. Niederwald es mucho más pequeño que los anteriores, con sólo doscientos habitantes aunque su emplazamiento escalonado resulta especialmente pintoresco. Su edificio más antiguo, conocido como Heidenhaus, está fechado en el S.XVI mientras que la iglesia de San Teodulo guarda algunas de las esculturas más originales del Johan Sigristen, uno de los artífices de la escuela de imagineros que florece en la vecina Reckingen durante el S.XVII. En ese marco idílico, rodeado por las altas cumbres de los Alpes, nació el 23 de febrero de 1850 ( hace ahora 150 años ) el decimotercer hijo del entonces alcalde del pueblo Anton Ritz. Al contrario de sus hermanos que fueron preparados para una vida de campesino, a Cesar le enviaron a la escuela y a los quince años comenzó a trabajar como aprendiz de camarero de vinos en un hotel de Brig, la segunda ciudad en importancia del Wallis. Desde allí precisamente sale en la actualidad el tren de alta montaña que recorre el valle de Goms. Su trazado sigue el curso del río Ródano, hasta prácticamente su nacimiento en el glaciar que lleva su nombre.

A partir de 1865 Ritz comenzaría una rápida y ascendente carrera que lo llevaría por los mejores hoteles del mundo, aprendiendo siempre pero dejando también a su paso una marca de distinción que lo haría famoso. Desde muy jóven se codeó con los más ricos y famosos de su época. En el restaurante Voisin de Paris cuando sólo tenía 17 años sirvió a Georges Sand, Sarah Bernhardt o Alexandre Dumas hijo. En 1872 conoce al Principe de Gales, futuro Eduardo VII que se convertiría en uno de sus principales valedores. Sus andanzas lo conducirían desde Niza a Lucerna pasando por Monte-Carlo donde se asociaría al cocinero Auguste Escoffier , el gran chef de su época , el hombre que revoluciono el concepto del restaurante de un hotel. Después Ritz pasaría a dirigir el Hotel de Provence en Cannes y el Minerva de Baden Baden, inaugurado por el mismo Emperador de Alemania. En 1889 transforma al Hotel Savoy de Londres, en el gran establecimiento hotelero del imperio británico. Su fama se hace universal y algunos amigos y clientes adinerados lo convencen para que realice su sueño, construir un hotel a su medida donde todos los detalles estén supervisados por el mismo.

 

Cuando finalmente inauguró el hotel Ritz tenía una idea muy clara y definitiva de cuál era la forma de dirigir un hotel, cómo preferían ser atendidas las gentes ricas e ilustres, los elementos esenciales de una buena cocina. Unos ideales que afortunadamente se mantienen todavía en su hotel, en donde el simple hecho de entrar es ya una experiencia. Según lo planeó este genial suizo, la primera impresión no debe ser la de estar en un hotel convencional sino más bien en una mansión señorial, sorprendentemente íntima. A pesar de las numerosas reformas que se han llevado a cabo desde 1980, los detalles tradicionales se han conservado hasta hoy: las chimeneas de mármol, los espejos dorados, los relojes de pared suizos, los enormes armarios de cedro y por supuesto las camas de bronce.

Inmediatamente después de la apertura del Ritz de Paris, todas las grandes ciudades aspiraron a tener su propio Ritz. En Londres él mismo transplantó todo lo que había aprendido en el Carlton Hotel de Haymarket. Desgraciadamente en 1902, el exceso de trabajo le provoca una depresión de la que no saldría hasta su muerte en 1918.

Su legado no se perdió sin embargo ya que tanto su esposa como sus más íntimos colaboradores siguieron muy de cerca su inspiración tanto en el hotel de Paris como en los muchos Ritz que se fueron construyendo por todo el mundo . El Ritz de Madrid abrió sus puertas en 1910 bajo el patrocinio de Alfonso XIII que estaba empeñado en que su capital tuviera un hotel de esa categoría. Ese mismo año también se inauguró el Ritz-Carlton de Nueva York en Madison Avenue bajo la dirección de Albert Keller, un alumno aventajado de Ritz. En muy poco tiempo lugares como Lucerna, Buenos Aires, Evian, Roma (donde llegó haber dos), Lisboa, Londres, Barcelona o Montreal tuvieron su Ritz. Llegó un momento que fue imposible proteger el nombre de sus derechos de propiedad pero por mucho que se haya vulgarizado como etiqueta de todo tipo de productos y establecimientos, la palabra Ritz nunca ha perdido su carácter de excelencia.

Cesar Ritz está enterrado junto a su mujer e hijo en Niederwald donde aun se puede ver su casa familiar y le han erigido un monumento.

Guía Practica :

Para más información sobre el valle de Goms en Suiza :

Tel.00-41-27 970 10 70 .

 www.goms.ch

www.myswitzerland.com

En la actualidad aunque hay hoteles mucho más lujosos por todo el mundo, los únicos que todavía responden a la filosofía Ritz ,ese mito que por si solo evoca inmediatamente una imagen de confort exquisito, servicio impecable, discreta seguridad y ambiente elegante son sólo cinco y

todos pertenecen al grupo the Leading Hotels of the World, cuyo número gratuito de reservas en España es el 900 998 928.

El Ritz de Paris sigue siendo el gran Hotel por excelencia., habiendo sido renovado en profundidad por el nuevo propietario Mohamed Al Fayed.. 15, Place Vendôme. Reservas e información desde España: Telefono gratuito 900998928.142 habitaciones. 45 suites de las que hay que destacar la suite de los Duques de Windsor y el apartamento privado de Coco Chanel. De 72.000 a 1.230.000ptas.

El Ritz de Madrid..es uno de los máximos exponentes de la arquitectura Belle Epoque en Madrid y sigue fiel a la filosofía de Cesar Ritz.. Plaza de la Lealtad,5. 125 habitaciones y 25 suite De 49.000 a 500.000. ptas.

El Ritz de Barcelona: Construido en 1919, conserva un sabor tradicional. Gran Vía Cortes Catalanas,668. 127 habitaciones y 36 suite. De 27.000 a 175.000. ptas.

El Ritz-Carlton de Boston: Inaugurado en 1927 sigue siendo una referenia de lujo y buen gusto en la costa este americana. 15 Arlington Street. 231 habitaciones y 44 suites. De 65.000 a 400.000 ptas.

El Ritz de Londres. A pesar de que Cesar Ritz nunca llegó a entrar en este hotel se mantiene absolutamente fiel a sus principios. 150, Piccadilly. Sólo 131 habitaciones en 7 pisos. A partir de 65.000 ptas.