Ginebra

El Mundo - Motor y Viajes. Sábado 26 de Febrero de 2000.

Otra mirada a la ciudad de Calvino
 


GINEBRA

Con un 40% de su población de origen extranjero y 185 nacionalidades diferentes representadas, Ginebra es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. La herencia calvinista se diluye paulatinamente permitiendo que de forma progresiva comiencen a fluir nuevas culturas, a veces contrapuestas que van creando una comunidad mucho más tolerante. En esta nueva babel los relojes pueden marcar la misma hora pero los ritmos y latidos son muy distintos.


Las islas del Ródano: Ginebra en lengua celta significa 'en la boca de las aguas' ya que esta población nace precisamente donde el Ródano deja de ser lago para convertirse de nuevo en río. No hay mejor forma de comenzar un paseo alternativo por la ciudad que explorando las minúsculas islas que salpican los primeros metros de este recobrado curso fluvial. La primera está dedicada a uno de sus hijos más ilustres : Jean-Jacques Rousseau . Allí a la sombra del monumento que le dedicaron sus conciudadanos en 1834 como desagravio al mal trato que le dieron durante su vida, se puede planear meticulosamente el recorrido y tomar un café en un agradable pabellón acristalado. El Puente de la Machine nos lleva a la segunda, ocupada por la antigua central de maquinas hoy transformada en una de las mayores tiendas de discos de Europa.


La tercera es la de mayor tamaño y la que contiene el conjunto de edificios más sorprendentes. Hay restos romanos de la época de Julio Cesar, queda la torre de un castillo del S:XIII, un monumento dedicado a Bethelier, héroe de la independencia ginebrina pero también estudios de artistas alternativos y una galería dedicada al mundo del dibujo animado.


La cuarta esta ocupada por una antigua central hidroelectrica convertida en un inusitado y popularísimo teatro de la ópera. En sus alrededores se concentran los bares y cafés nocturnos con más marcha de Suiza. También desde sus orillas se puede coger una 'mouette' , el barquito que llega hasta la zona de bodegas que rodean el perímetro urbano, para degustar los excelentes caldos ginebrinos.

 


Los secretos de Genua: la colina que alberga el casco antiguo de Ginebra es una verdadera caja de sorpresas. La más fantástica se guarda debajo de la catedral donde se han descubierto no sólo restos de varias catedrales anteriores, sino también impresionantes mosaicos romanos de la antigua Genua y los vestigios de una basílica paleocristiana. Después hay que acercarse al paseo de Treille para conocer al castaño 'oficial' cuyo florecimiento cada primavera está meticulosamente registrado por el ayuntamiento como el final del invierno. De camino se puede pasar por la curiosa iglesia de St. Germain , erigida en el S.XII y hoy sede de la Iglesia católica cristiana de Suiza que no acepta la infalibilidad del papa y por el Ayuntamiento en cuyo Salón Alabama se fundó la Cruz Roja y se reunió por primera vez en 1920 la Asamblea General de la Sociedad de Naciones. En la Grande Rue por otro lado se concentran las grandes galerías de arte incluida la de Jan Krugier cuya colección privada se exhibe ahora en el Museo Thyssen de Madrid . Al final hay que pasarse por la Place du Bourg-de Four , la antigua plaza mayor ,bordeada de edificios medievales y renacentistas en cuyos bajos se esconden los cafés de la intelectualidad ginebrina.

 



Museos para el S.XXI: La colección de museos de Ginebra es apabullante ya que muchos grandes magnates y mecenas de todo el mundo han cedido sus colecciones a la ciudad. Alfred Baur regaló sus obras maestras de arte oriental, la condesa Zoubov reunió objetos curiosos de enorme valor de orígenes muy distintos, Müller se especializó en arte primitivo africano y asiático mientras que Gustave Revilliod consiguió hacerse con la colección de objetos de cerámica y vidrio más espectacular de Europa.


Paralelamente la ciudad no se ha olvidado del presente transformando edificios abandonados en nuevos museos. El proyecto más original ha sido convertir la antigua fábrica de la Sociedad Ginebrina de intrumentos de Física en un conjunto de museos que incluye el MAMCO (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Ginebra), el Centro de Arte Contemporáneo especializado en instalaciones y el Museo Jean Tua dedicado al automóvil y a la motocicleta. Si sólo hubiera que elegir un museo ese sería sin embargo el de la Cruz Roja, montado con enorme originalidad, estéticamente muy atractivo y con una fuerza emocional inigualable.

 

 



Arquitectura de ciencia ficción: Detrás de la imagen serena y clásica del centro urbano hay verdaderas locuras arquitectónicas. La más anárquica se encuentra detrás de la estación central. Allí se ha construido un barrio inspirado en el mundo de los Schtroumpfs, unos estrafalarios personajes salidos de un popular comic. Las raíces estilísticas son una mezcla de Gaudí y de ideas provenientes de cuentos de ciencia ficción. Toda una experiencia.


Un edificio muy distinto aunque igual de sorprendente es la iglesia esférica dedicada a la Santa Trinidad, diseñada por el arquitecto del Ticino Ugo Brunoni. Alberga dos espacios muy distintos que transmiten , se sea o no creyente, sensaciones de intensa espiritualidad .


El barrio de las instituciones internacionales también guarda sorpresas como el futurista edificio que alberga el Alto Comisionado para los Refugiados que utiliza como punto de partida una antigua estación de servicios. Muy cerca una impresionante escultura en forma de silla con una pata astillada nos recuerda el drama de las víctimas de las minas antipersonales. Este recorrido arquitectónico se puede completar con laa visita al edificio de 1931 La Clarté de Le Corbusier en la rue Saint Laurent, precursor de muchos edificios contemporáneos.

 


Carouge. A veinte minutos en tranvía desde el centro se llega hasta este trozo de arquitectura turinesa en plena suiza francófona. Esta maravillosa incongruencia se debe a que en 1754 se atribuye esta zona al rey Victor Amadeo que decide crear una ciudad italiana frente a Ginebra. Con el paso del tiempo se ha transformado en un centro de diseño de primer orden donde docenas de artesanos y creadores venidos de todos los continentes trabajan y promocionan sus productos. Abundan los restaurantes y cafés con encanto y es el lugar perfecto donde hacer una pausa antes de seguir explorando los secretos de esta asombrosa ciudad.


Guía Práctica:

Como llegar: Swissair y su filial Crossair tienen varios vuelos diarios a Ginebra desde Alicante, Barcelona, Madrid, Málaga, Palma y Sevilla.
Para desplazarse tanto por Ginebra como por Suiza lo más cómodo y económico es utilizar un Swisspass que se adapte a las necesidades del viajero y permite utilizar tanto los trenes, como los autobuses y los barcos.

Dormir : Los más elegantes son el Hotel des Bergues que pertenece a los Leading Hotels of the world. Tel. 900998928 y el Hotel Beau Rivage. Tel. 7166666 lleno de recuerdos de laEmperatriz Sissi que murió en uno de sus salones. Estos dos a orillas del lago Leman cuestan entre 40.000 y 80.000 ptas. Uno de los más originales es el renovado cuatro estrellas Cornavin. Tel. 7161212, con mucho diseño, paredes de cristal y jacuzzi en cada habitación. Entre 20.000 y 40000ptas.

Comer: Entre los buenos restaurantes con mucho ambiente de Carrouge destaca Le Cheval Blanc., 15 Place de l'Octroi. Y Le Vieux Carrouge , 27, rue Jacques Dalphin . Ambos tienen menús interesantes por unas 4.000ptas. Acompañar siempre con un vino de denominación de origen Ginebra.

Información:

www.myswitzerland.com

www.geneva-tourism.ch


La revista gratuita Geneva Agenda.

Bibliografía : "Ginebra" de Rosa Regás. Edit. Destino.