ECOLOGIA
DE LUJO EN EL CARIBE

A cien kilómetros al sur de
Cancún el estado de Quintana Roo es todavía ese
territorio virgen prácticamente inhabitado que
redescubrieron algunos promotores turísticos allá
por los años sesenta. La selva sigue siendo dueña y
señora de una inmensa llanura que llega hasta
orillas del mar Caribe. Se han construido nuevos
hoteles pero son tan discretos y respetuosos con el
entorno que se confunden imperceptiblemente con la
naturaleza que los rodea. Un buen ejemplo de esta
realidad es el Barceló Maya Beach Resort, el último
cinco estrellas inaugurado en esta Riviera Maya que
quiere ser paradigma de un desarrollo turístico
especialmente sensibilizado por temas ecológicos.

En un espacio de más de un millón doscientos mil
metros cuadrados se encuentran diseminados una serie
de edificios que nunca superan los dos pisos de
altura .Grandes palapas cubiertas de hojas de
cocoteros y otros árboles tropicales albergan los
espacios comunes, mientras que las habitaciones
están ubicadas en sencillos pabellones donde se
combina con extraordinaria originalidad los colores
rojo caldero, azul añil y amarillo albero. Se han
evitado los grandes gestos arquitectónicos y todo el
conjunto está en función del privilegiado espacio
natural en el que se encuentra. Las distancias pueden
resultar enormes pero evitan esa sensación de
cárcel dorada tan recurrente que se puede tener en
complejos turísticos de este tipo y ayudan a que
nunca haya aglomeraciones a pesar de tener una
capacidad que supera las dos mil personas.

La presencia de un arrecife coralino frente a los dos
kilómetros de playa invita a practicar submarinismo,
una de las escasas actividades por las que hay que
pagar una cantidad extra ya que casi todo lo demás
está incluido en el precio. Se puede aprender
deportes de vela, practicar tenis , utilizar el
gimnasio, los jacuzzi, saunas y pedir infinitas
piñas coladas. El mini bar se repone diariamente y
en los restaurantes se ofrece la posibilidad de
probar una cocina diferente cada noche. Este
establecimiento Barceló está especialmente indicado
si se viaja con niños ya que hay guardería y un
programa de actividades específico para los más
pequeños. El lugar más carismático del complejo es
sin embargo la discoteca, situada en una de las
grandes palapas cuyo interior toma la forma de un
galeón varado al borde del mar.
En los
alrededores...

Tulum. A 30 km al sur aparece este
complejo religioso maya. Uno de los pocos que se
conserva en la región prácticamente integro y
rodeado de murallas. Lo más espectacular es el
emplazamiento al borde un mar absolutamente turquesa
donde el visitante se puede dar un chapuzón por lo
que no hay que olvidar el traje de baño.
Playa del Carmen. Es la única
población de la Riviera Maya, todavía en pleno
crecimiento pero conservando intacto un carácter
aunténticamente pionero y fronterizo. En su 'quinta
avenida' abundan los baretos y tequilerías además
de tiendas donde adquirir productos típicamente
mejicanos.
Xel- Ha. El mayor acuario natural
del mundo donde sumergirse entre infinitos peces de
colores. También se ofrece la posibilidad de
recorrer a nado un kilómetro y medio de río
selvático rodeado de manglares y selva tropical, ver
tortugas marinas y jugar con delfines.
Xcaret. Un modelo de parque
temático centrado en la naturaleza y la arqueología
exquisitamente respetuoso con el entorno. Se puede
bucear en un río subterráneo, montar a caballo a lo
largo de la costa, andar por el fondo del mar con
escafandra o conocer de cerca a las abejas yucatecas
sin aguijón.
Ficha:

Dirección:
Ctra. Chetumal, Puerto Juarez km.266. Tel.
00-529-8751500
Habitaciones: 1020 (Maya Beach & Maya Garden)
Precio : unas 150.000 Ptas. por 7 noches , incl.
Avión. Todo incluido.
Decoración: ****+
Comodidad:****+
Atención:****+