La
comarca de las Garrigues, en el extremo sur de la provincia de Lleida,
esconde dentro de un paisaje profundamente mediterráneo la Cataluña
rural más auténtica donde siguen reinando omnipotentes la aceituna
arbequina , el caracol y la butifarra negra.
A pesar de que la autopista de Zaragoza
a Barcelona atraviesa longitudinalmente las Garrigues, esta comarca a
dos pasos de Lleida sigue siendo uno de los rincones menos conocidos
turísticamente de Cataluña. Con una población fuertemente arraigada
a la tierra que vive en pueblos construidos en lo alto de cerros o en
la punta de estrechas sierras que dominan la confluencia de varios
valles, esta parte de Cataluña permite entrar en contacto con un
mundo rural que vive en perfecta armonía con el medio que le rodea.
La vida sigue girando alrededor del cultivo de la almendra y sobre
todo del olivo que produce, gracias a la característica aceituna
arbequina, un aceite que no supera el 0.2º de acidez, convirtiéndose
en uno de los más apreciados del mercado mundial. Por ello cualquier
recorrido debe de comenzar por Arbeca, el pueblo que da nombre a su
producto más famoso donde aunque no faltan molinos de aceite llama
más la atención el castillo de los Medinaceli. A sólo 4 kilómetros
de la población se encuentra uno de los grandes tesoros de la
comarca, la fortaleza ilergeta de Els Vilars, construida hace 2700
años y que constituye un conjunto arqueológico excepcional, único
en nuestro país.
La ruta puede seguir luego por La
Floresta, conocido por sus excelentes canteros, vinculados ahora a la
construcción de la Sagrada Familia de Gaudí y también por guardar
el palacio fortaleza mejor conservado del entorno además de varias
construcciones curiosas como un pozo de hielo y buenos ejemplos de
arquitectura rural. Muy cerca en L'Espluga Calba se puede ver otro
castillo de origen hospitalario, hoy convertido en restaurante donde
se pueden degustar platos tan arraigados en el campo como la 'cassola
de tros' o 'l'olla barrejada' que es una especie de olla podrida
además de los caracoles, la gran especialidad de la zona sur de
Lleida.
Los pueblos más pintorescos están en
la estribaciones de las sierras La Llena y de Montsant, destacando El
Vilosell con sus calles empedradas y la Pobla de Cérvoles que ha sido
meticulosamente restaurado, además de La Granadella cuya iglesia se
conoce como 'la catedral de las Garrigues'.
No hay que dejar esta singular comarca
sin visitar el magnífico conjunto de pinturas rupestres de El Cogull
donde además de representarse escenas cinegéticas y ritualísticas
se han encontrado inscripciones ibéricas y latinas.
NO OLVIDE
Probar algunas de las rutas a pié o en
bicicleta que propone la Oficina Comarcal de Turismo. Se pueden pedir
folletos telefoneando al 973142658. Una de las más curiosas sale de
la capital Les Borges Blanques y recorre los 9 saltos del canal de
Urgel en unos 3km.
Conocer las excelencias de 'las casas
de pagés' hospedándose en Cal Mas d'en Peret , un alojamiento rural
con 5 habitaciones dobles en La Pobla de Cérvoles donde también se
ofrecen comidas. Desde todas las habitaciones se contemplan las
sierras del vecino Priorat . Tel. 973175546.
Visitar el Parque Temático del Aceite
en la Masía Torre que alberga el mayor conjunto de presas y molinos
aceiteros de la península. Entrada:400ptas. Incluye el restaurante
Masia Salat especializado en gastronomía de las Garrigues como la
butifarra negra o los caracoles.
Explorar el románico y el gótico
rural de la zona a través de las sobrias y austeras iglesias de
Fulleda , de Granyena de las Garrigues, de El Vilosell y sobre todo de
Vinaixa que está vinculada al cercano monasterio de Poblet y que
guarda pinturas románicas bien conservadas en su interior.