La celebración del centenario del
nacimiento de Antoine de Saint-Exupéry, autor del "El Principito"
es una buena disculpa para recordar que Lyon es después de Paris la
ciudad más atractiva de Francia: nadie discute que es el lugar donde
mejor se come del país , cuenta con la extensión urbana más extensa
de Europa declarada Patrimonio de la Humanidad incluyendo magníficas
muestras arquitectónicas desde la época romana hasta el aeropuerto de
Calatrava o la ópera de Jean Nouvel y es además el lugar donde nació
el cine y se trabajó la seda como nunca se había hecho antes.
Entre el Rodano y el Saona:
Una de las razones indicadas por la
UNESCO para declarar Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1998, a más
de 500 hectáreas de las ciudad, ( algo sólo comparable a Praga ) fue
su excepcional riqueza arquitectónica y urbana, en un lugar de enorme
significación comercial y estratégica entre los ríos Saona y Ródano,
con una continuidad de más de 2000 años. Se puede comenzar recorriendo
el centro de la Lugdunum romana situado en la colina de la Fourvière,
ahora coronada por un estrambótico santuario del XIX, donde aun destaca
un magnífico teatro y cuya ingente colección de objetos de la época
han sido instalados en el Museo de Arte Romano contiguo.
Durante la Edad
Media la vida giraba alrededor de la catedral de Saint Jean, construida
en la misma ribera del Saona, un barrio que con el tiempo se
convertiría en el corazón del Lyon renacentista, construido por los
comerciantes italianos que ha llegado prácticamente intacto hasta
nuestros días. Se ha rehabilitado su misteriosa red de 'traboulles' ,
como se conocían los pasadizos secretos que se construyeron en los
bajos de los edificios para permitir una comunicación discreta por la
zona a resguardo de las autoridades. Más tarde el centro se
trasladaría a la isla entre el Saona y el Rodano, diseñándose grandes
plazas barrocas y multitud de palacios para una burguesía adinerada que
se había enriquecido con negocios tan prósperos como el de la seda.
Desde 1989, cada noche, ciento cincuenta edificios emblemáticos se
iluminan revalorizando este extraordinario patrimonio cultural.
El secreto de los canuts: Desde que en
1466 el rey Luis XI eligió a Lyon como centro de la industria de la
seda en Francia, esta ciudad ha ligado su destino a este producto de
lujo cuya producción dominaría de forma absoluta. Los primeros
talleres se instalaron precisamente en el barrio renacentista de los
italianos para luego ir expandiéndose por otros barrios. Las mejores
piezas desde el S.XVI hasta el XX se pueden admirar en dos palacios del
S:XVIII en la rue de la Charité convertidos en uno de los mejores
museos textiles del mundo. Por otro lado el descubrimiento del método
industrial conocido como Jacquard en 1804, revolucionaría la industria
de la seda haciéndola mucho más asequible, involucrando a miles de
artesanos . Estos, conocidos como 'canuts' se instalarían en la colina
de la Croix Rousse , en casas con unos techos especialmente altos para
albergar las nuevas maquinas. Estos hombres y mujeres no tardaron en
crear una subcultura con su propia lengua y costumbres que de alguna
forma todavía sigue viva. En el 10-12 de la rue Ivry se puede visitar
el museo monográfico conocido como la Maison de Canuts donde se
desvelan algunos de sus secretos. Cerca de allí, en la rue Richand
todavía se pueden visitar los talleres de Georges Mattelon y de Roger
Gavaggio que siguen trabajando para grandes firmas francesas como Hermes
para la que han creado un pañuelo dedicado a Saint Exupery y a su 'principito'.
Todos los sabores de los 'bouchons':
Nadie discute en Francia que Lyon es la capital gastronómica del país.
Ya el escritor Stendhal que no le tenía especial simpatía afirmó en
el S:XIX que lo único que se hace bien en Lyon es comer. Lo cierto es
que no sólo tienen la mayor concentración de restaurantes con
estrellas Michelin acaudillados por Paul Bocusse, el papa de la cocina
francesa sino que hay una verdadera pasión culinaria que se refleja en
cualquier establecimiento y en particular en sus populares 'bouchons'
que son los restaurantes más auténticos y típicos donde se puede
comer estupendamente por dos o tres mil pesetas. En ellos se sigue la
tradición de las Mères (madres) como la Brazier, la Pompon o la Caron
que según cuenta la leyenda sentaron las bases desde sus modestos
comedores, de la mejor cocina lionesa con platos tan sabrosos como 'l'andouillette
lyonnaise' o las 'quenelles' que son como una croquetas de pescado de
río sofisticadísimas que cada restaurante prepara de una forma
especial. Ineludiblemente las comidas se riegan con un buen vino ya sea
Beaujolais o Cotes du Rhone dependiendo del gusto particular de cada uno
y para los postres no hay nada mejor como un queso conocido como cerebro
de canut que está hecho con vino, cebolleta, ajo, aceite y perejil. Los
mejores bouchons están en el viejo Lyon, el barrio de los italianos
pero en la isla hay calles como la rue Mercière enteramente dedicadas a
la gastronomía.
La vuelta del Principito:
Lyon va a
celebrar por todo lo alto el centenario del nacimiento de su escritor
más famoso con una semana de celebraciones que culminará el día 29 de
junio cuando se inaugure una estatua conmemorativa frente a su casa en
la grandiosa plaza Bellecour y se dé su nombre tanto al aeropuerto de
Lyon, hasta ahora conocido como Satolas, como a una de sus calles más
carismáticas. El principal invitado no podía ser otro que el
Principito, su personaje más entrañable que vendrá en forma de un
flamante globo aerostático escoltado de otro medio centenar de globos
además de varios aviones históricos, contemporáneos a este escritor
piloto que desapareció misteriosamente durante la Segunda Guerra
Mundial mientras participaba en una operación secreta al servicio de la
Resistencia. Va a ver exposiciones, conciertos de campanas y sirenas, la
emisión de una serie filatélica especial- él se ganaba la vida
trabajando para el servicio aeropostal - y un espectáculo nocturno de
luz y sonido que se cerrará con un homenaje a su novela "Vuelo de
noche" de la mano del Principito que simbólicamente desaparecerá
en el cielo para reunirse con su autor. Una parte de estos actos tendrá
lugar en el aeropuerto que a partir de ahora lleva su nombre y cuya
estación ferroviaria anexa, dedicada a trenes de alta velocidad, es una
de las obras maestras de nuestro gran arquitecto ingeniero Santiago
Calatrava.
Guía
Práctica:
Como llegar: Air France tiene el mayor
número de vuelos diarios desde Madrid y Barcelona a Lyon.
Dormir: El Hotel La Tour Rose. 22, rue
du Boeuf. Tel. 00330478372590. Cada una de sus doce habitaciones está
decorada por un fabricante distinto de seda de Lyon en estilos muy
diferentes. A partir de 35.000ptas.
Hotel Cour des Loges. 2-8, rue du Boeuf.
Tel. 00330472774444. Cuatro típicos palacios renacimiento convertidos
en un singulary lujoso hotel de cuatro estrellas repleto de arte
contemporáneo. A partir de 25.000ptas.
Comer : Algunos 'bouchons' especialmente
recomendables son por mantenerse en su estado más auténtico son:
La Mère Jean. 5, rue Marroniers.
Chez Mounier. 3, rue des Marroniers.
Chez Georges-Au P'tit Bouchon. 8, rue du
Gare
La Mère Vittet. 26, cour de Verdun.
Más información: Maison de France :
Tel.906343638. Torre de Madrid . Planta 8ª. Madrid 28008
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