MARRAKECH

REVISTA PRACTICA DE VIAJES   Febrero 2001

LA CIUDAD ROJA A LA SOMBRA DEL ATLAS

 

 
 

 

 

   Altiva, suntuosa, caprichosa y sensual, la llamada Perla del Sur nunca deja a nadie indiferente siendo para muchos visitantes el lugar más atractivo de Marruecos. Su fama y su belleza sin embargo atraen a tantos turistas en temporada alta que es preferible descubrirla en meses como febrero o marzo cuando la temperatura es perfecta y el ritmo de la ciudad vuelve a la normalidad.

 

La primera impresión que se recibe de Marrakech supera cualquier lectura, descripción apasionada o imagen vista en un folleto. Es difícil cree lo que ven nuestros ojos desde las ventanillas del avión: no es exactamente un oasis pero hay más de cien mil palmeras que se pierden en el horizonte; la tierra es roja, como lo son las murallas que rodean la medina. Por si todo ello fuera poco, las majestuosas cimas del Atlas, con alturas que superan los cuatro mil metros, vigilan atentas el devenir de esta gran capital del sur, puerta del desierto y primer centro turístico del reino de Marruecos.

Sus comienzos , sin embargo no pudieron ser menos alentadores. Cuando Abu Bekr en el S.XI, frente a un ejercito de bereberes, llegados del desierto, alcanza la llanura del Haouz, se encuentran con un lugar tan inhóspito que lo llama 'Marroukech' que significa vete deprisa. Su valor estratégico es tan grande que no tardan en convertirlo, a base de trabajo y constancia , en uno de los lugares más espléndidos que se puedan imaginar.

Para muchos el encanto de esta ciudad se resume en un atardecer a la sombra del minarete de la Koutoubia, la hermana mayor de la Giralda, observando el renovado espectáculo que ofrece la plaza Djemaa el Fna, al caer la tarde, cuando de forma natural y espontánea se van formando los corros alrededor de los contadores de historias, los malabaristas y los encantadores de serpientes.

Un paseo por los zocos:

La primera sensación que se tiene al adentrarse en la medina de Marrakech es la de haber realizado un viaje en el tiempo. De pronto se está rodeado de un ambiente medieval con un ritmo distinto y un continuo bombardeo de olores y sonidos embriagantes. No hay que tener nunca prisa para saborear el espectáculo que se nos ofrece y es aconsejable ir acompañado de un guía oficial para que la experiencia sea verdaderamente placentera al evitar que nos perdamos entre el laberinto de callejuelas y al mismo tiempo mantenga controlados los muchos vendedores ambulantes, guías improvisados y mendigos que atosigan permanentemente al turista.

Cada gremio de artesanos tiene reservada una parte de ese complejo territorio urbano y así se va pasando del zoco de los tintoreros cubierto por telas y lanas multicolores secándose al sol que dan un perpetuo aire festivo, al tenebroso mundo de los herreros, donde se dan los primeros pasos para realizar las magníficas obras de bronce y cobre que se pueden admirar en las tiendas. Tampoco hay que perderse el zoco de las babuchas, ni el de los joyeros, ni el de los ebanistas.

En la plaza Rheba Kedima, donde hasta principios de siglo se subastaban los esclavos que llegaban procedentes del Africa negra, ahora se situa el mercado de los kilim y tapices bereberes.

Mezquitas y palacios:

Ninguna mezquita es comparable con su minarete de más de 70 metros, a la de los Libreros, más conocida como la Koutoubia. Edificada por Yacoub Al Mansour en el S.XII es el modelo de arquitectura almohade que luego se repetiría en la torre Hassan de Rabat y en la Giralda de Sevilla. Después llama la atención la de la Kasbah, que aunque como la anterior no tiene permitida la entrada a los no musulmanes, vale la pena admirar la decoración de azulejos del minarete. Muy cerca de esta última se descubrieron en 1917 las tumbas de la dinastía Said, construidas por Ahmed el Mansour en el S.XVI. En su interior destaca la suntuosidad de la sala de las doce columnas, considerada como una de las obras maestras del arte hispano musulmán.

La medina está cuajada de lujosos palacios, testigos del espléndido pasado de la ciudad. Los hay de todas las épocas y muchos de ellos se pueden visitar al haber sido convertidos en museos. Así Daar Si Said, construido por un visir del sultán Moulay Hassan alberga el Museo de Arte Marroquí y el Palacio Bahia queda como el perfecto ejemplo de un palacio del S.XIX. Del Palacio Real sólo se pueden visitar los 'mechuar' o patios externos, donde el sultan solía recibir a embajadores y personajes ilustres.

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Murallas y jardines:

Marrakech cuenta posiblemente con los jardines más bellos de Marruecos, la mayoría de ellos situados fuera del recinto amurallado. La mejor forma de conocerlos es utilizando un coche de caballos.

De camino a ellos vale la pena recorrer el perímetro de las murallas admirando sus magníficas puertas. La del Carnero sin Cuernos o Bab Aguenau es la que tiene la decoración más compleja aunque el trozo mejor conservado se encuentra en los aledaños de la puerta conocida como Bab Sidi Rharib.

Frente al Palacio Real se abre el jardín del Agdal, una enorme extensión , encerrada entre muros, donde se descubren estanques, restos de pabellones de recreo y un sinfín de arboles frutales. Fue creado por el sultan Abd el Moumen en el S.XII para celebrar grandes fiestas y desde él se contemplan las mejores vistas del Atlas.

El jardín de la Menara era originariamente un olivar privado de los sultanes pero ahora alrededor de su enorme estanque se pueden ver todo tipo de plantas tropicales y durante los fines de semana se convierte en uno de los lugares más populares de la ciudad.

El jardín favorito de muchos visitantes es sin embargo el de la antigua residencia del pintor Majorelle que hoy pertenece al diseñador Yves Saint Laurent. Palmeras, cocoteros y bugambillas rodean a un exquisito edificio color añil que alberga un museo de artes decorativas.

Paraíso de la artesanía:

Marrakech es una terrible tentación para todo amante de la artesanía y del arte de comprar. Se pueden encontrar tapices, cerámica, objetos de bronce y cobre, elaboradas joyas, prendas de cuero pero también bebedizos y pócimas para el mal de amores. En el zoco se sigue una sofisticada tradición del regateo, mientras se toma un té a la menta aunque para los que no tengan el tiempo ni la paciencia de puede comprar a precio fijo y en un plan mucho más aséptico en el Centro de Artesanía o en las tiendas del Gueliz o parte europea de la ciudad.

Entre las herboristerías una de las más curiosas es la Du Paradis en el 93, Place Ben Youssef. Para kaftanes es recomendable La Maison du Kaftan en el 65, rue Sidi el Yamani. Entre los vendedores de tapices destaca Chez Abdelmalik en Rahba Kedima, con un ambiente de Ali Baba pero con un servicio de envío al extranjero perfectamente organizado.

Para objetos de metal como los tradicionales servicios de té , un buen sitio es Au Plaisir des Yeux en el 179, Bd. Mohamed V.

Las prendas de cuero confeccionadas con piel de carnero son una de las mejores compras que se pueden hacer en Marruecos. Laskd Ibrahim en la Avda. Ibn Youssef Talaa ofrece diseños tanto de tipo occidental como árabe.

El Mercado Central de la Avenida Mohammed V es un buen lugar para hacer compras de artesanía y admirar los espectaculares puestos de flores y frutas.

 

Las montañas del Alto Atlas

El perfecto complemento de una visita a Marrakesh es una excursión a las cercana montañas del Alto Atlas. En los principales hoteles se ofrecen excursiones de un día o si se prefiere se puede alquilar un taxi por un coste ligeramente superior.

A pesar de la catastrófica tempestad que se abatió sobre la vertiente norte del Atlas en agosto de 1995, las carreteras de Tizi N'Test y del Tizi N´Tichka, siguen siendo las dos vías de montaña más espectaculares de Marruecos, especialmente en febrero cuando el campo se llena de almendros y cerezos en flor. La gente sigue viviendo en los tradicionales douar, que son casas de adobe muy sencillas que comparten varias familias.

Otra opción sobre todo los lunes es el valle de Ourika y del Oukaimeden, ya que pasa por las cercanías del mercado semanal de Tnine l'Ourika uno de los más interesantes de los alrededores, donde los bereberes de la zona vienen a vender sus productos artesanales.

 
 
GUÍA PRÁCTICA:

Como llegar:

Royal Air Maroc. Tel. 902210010 Tiene dos vuelos diarios desde Madrid, uno desde Malaga, cuatro por semana desde Barcelona y uno por semana desde Las Palmas, todos ellos via Casablanca. En febrero la tarifa fin de semana desde Madrid es de 52.000 ptas + tasas. El aeropuerto de Marrakech-Menara está a unos 7 km del centro. No hay servicio regular de autobuses y un taxi cuesta entre 1200 y 1500ptas.

Donde dormir:

La oferta hotelera es muy amplia, se han construido en los últimos diez años una decena de hoteles de primera categoría que invariablemente cuentan con jardín, piscina y aire acondicionado. La mayoría de ellos se encuentran algo alejados del centro en el barrio del Hivernage. Los hoteles en la medina y en sus cercanías no son en general recomendables salvo para los que cuenten con un presupuesto muy ajustado.

El hotel más legendario sigue siendo La Mamounia. Av.Bab el Jedid. Tel. 0021244-448981. Docenas de famosos han sido huéspedes de este fastuoso palacio que cuenta con uno de los jardines más lujuriosos de la ciudad. A partir de 40.000ptas y las suites a partir de 80.000. Vale la pena darse una vuelta por el piano bar pero se exige vestimenta adecuada.

Entre la gama alta una buena opción es el Meliá Tichka. Triangle d'Or. Reservas. 902144444. Tiene una decoración árabe moderna muy cuidada y ofrece grandes comodidades en un entorno subtropical. A partir de 20.000ptas.

En la gama media es recomendable es Hotel Tafilalet. Av. Abdelkrim el Khatabi. Tel. 0021244-449818 que también ofrece piscina de agua caliente y sauna además de un trato especialmente amable. Más de 15.000ptas.

Donde comer :

La comida marroquí está considerada como la más imaginativa del mundo árabe y Marrakesh cuenta con algunos de los mejores restaurantes del país.

Si se quiere algo excepcional por el ambiente, por el servicio y la presentación hay tres direcciones a tener en cuenta:

Dar Marjana. 15, Derb Sidi Ali Tair Bab Doukkala. Tel. 0021244-441110 Enclavado en un antiguo palacio, el tratamiento es principesco, la comida una continua sorpresa y la música embriagadora. Más de 7000ptas.

Ksar Es Saoussan. Tel. 0021244440632. Más sencillo pero de gran calidad y con un ambiente muy auténtico. Escondido en una callejuela de la Medina. Preguntar la mejor forma de llegar. Más de 5000ptas.

Dar Yacout. 72, Sidi Ahmet Soussi. Tel. 0021244-310104 En un viejo palacio de la medina Bill Willis ha creado un decorado de lujo oriental ofreciendo un exquisito servicio. Más de 5000ptas.Mas sencillos pero igualmente recomendables son Al Fassia, 232, Bd. Mohammed V. Tel. 0021244-434060 y Douirya. 14, Derb J´Did Hay Essalam. Tel. 0021244-403030. Precio medio 3000ptas.

Si se desea descansar de cocina marroquí un lugar con especial encanto es Le Petit Poucet. 55, Avda. Mohammed V. Tel. 0021244-448238 . Comida francesa por menos de 3000ptas.

 

Precios aproximados en una cafeteria:

Un café: 80/120ptas.

Una botella de agua mineral: unas 100ptas.

Una cocacola: 100-150ptas.

Transporte:

Aunque hay un amplio servicio de autobuses es recomendable viajar en taxi. Hay de dos tipos, los 'petits' para tres personas y lo más grandes para cinco. Abundan los primeros. No tienen taxímetro por lo que hay siempre que pactar el precio que para una carrera normal puede oscilar entre las 200 y las 400 ptas. Son también recomendables para excursiones por los alrededores pero en este caso consultar con la recepción del hotel para escoger uno de confianza.

El precio de las calesas ronda las mil pesetas aunque siempre el precio está sujeto a la oferta y la demanda, según la temporada.

Hora: Una hora menos que en España en invierno y dos horas menos en verano

Mas información:

Oficina de turismo de Marruecos en España. Calle Ventura Rodríguez, 24-1izq. Madrid Tel.915412995

Información turística local. La ONMT (Oficina Nacional del Turismo Marroquí) tiene su sede en la esquina de la av. Mohammed V y la plaza Abd el-Moumin Ben Ali.

Información en la web:

www.marrakesh-on-line.com

www.maroc.net

www.marrakech-medina.com (ojo este Marrakech termina en ch y el anterior con sh)

 

Moneda:

El Dirham marroquí equivale a unas 17 ptas. Sólo se puede adquirir en Marruecos y es recomendable cambiar más o menos lo que se piense gastar ya que a la salida sólo se puede volver a cambiar a pesetas un máximo del 50% cambiado. dinero sólo en los hoteles o en los bancos.

Guías:

Marrakesh. Guía Azul.Gaesa .
Marruecos. Trotamundos

Marruecos. Acento

Marruecos. Anaya

Libros:Las Voces de Marrakesh. Elias Canetti. Pre-Textos.

Makbara. Juan Goytisolo.

Viajes organizados: Hay docenas de viajes organizados o exclusivamente a Marrakesh o incluyendo la ciudad dentro de un circuito más amplio. Febrero y marzo es temporada baja y es buen momento para conseguir ofertas interesantes. Consultar los programas de Dunia, Iberojet, Juliátours, Mindicolor, Nouvelles Frontieres, Ambassador o Años Luz entre otros.

Aconsejamos:

Probar las delicias de un Hamman auténtico, incluyendo un masaje energético. Se recomienda el Dar el Pacha. Rue Fatima Zohra, muy limpio y con una decoración de las Mil y una Noches. Por la mañana y por las tardes está abierto a los hombres y al medio día a las mujeres. Sin extras cuesta unas 500ptas. Otra buena opción es el Salama. Bd. De Safi que tiene dos secciones permanentemente dedicadas a hombres y mujeres.