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Ante la multitud de núcleos rurales
que quedaron deshabitados durante los años setenta, tres
ministerios decidieron unir sus esfuerzos en 1984 para
poner en marcha el Programa Experimental de
Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos
Abandonados, como infraestructura de apoyo al
sistema educativo. Se seleccionaron tres muy distintos: Granadilla,
un enclave en la provincia de Cáceres afectado
por la construcción de un embalse, Búbal,
aldea típica pirenáica del valle ocense de Tena,
también abandonada por la construcción de una presa y Umbralejo,
un excelente ejemplo de arquitectura negra de Guadalajara
situado en la sierra de Ayllón.
Este programa se fijó como principal objetivo
desarrollar un proyecto educativo complementario que
acercase la vida rural a los jóvenes que viven en un
entorno urbano, brindándoles la posibilidad de
comprender la necesidad de un cambio de actitudes para
asegurar el equilibrio futuro del hombre con su entorno.
Por otro lado, se tenía la oportunidad de acometer una
restauración arquitectónica ejemplar que sirviese como
modelo para otras iniciativas relacionadas con las nuevas
utilizaciones de núcleos rurales.
En la actualidad aunque los trabajos de recuperación
arquitectónica siguen su curso, estos pueblos funcionan
a pleno rendimiento durante unos nueve o diez meses al año
acogiendo a grupos de jóvenes que permanecen durante
periodos diferentes según los programas a los que se
acogen.

La Pequeña
Granada :
Pocos lugares en la península tienen un aire tan
sobrenatural y fantasmagórico como Granadilla.
No es de extrañar que Pedro Almodovar
la eligiese para situar allí el final de su película "Atame".
Conserva milagrosamente intacta su planta medieval y
sigue rodeada de unas murallas casi circulares
perfectamente conservadas . Fue fundada en 1170 con el
nombre de Granada por el rey de León Fernando II. Después
pasaría a manos de sucesivos señores, unos musulmanes y
otros cristianos, hasta llegar a ser posesión del primer
Duque de Alba que mandó edificar el castillo en 1444. A
partir de entonces funcionó como Cabeza de una comunidad
compuesta por 17 pueblos de las actuales provincias de
Cáceres y Salamanca aunque pronto tuvo que
ceder su nombre en beneficio de la capital andaluza, al
ser conquistada esta por los Reyes Católicos, cambiándolo
por este nuevo más menguado. Trás una historia no
carente de cierta gloria, en 1957 su suerte cambió
radicalmente, al construirse en sus inmediaciones el Embalse
de Gabriel y Galán. Este hecho supuso su
expropiación por parte de la Confederación Hidrográfica
del Tajo y la consiguiente emigración de sus habitantes.
Al pueblo ahora sólo se puede entrar por la llamada Puerta
de Bejar, defendida por una torre del S.XVI
conocida por el Castillo. Prácticamente
de inmediato se accede a la calle Mayor, bordeada de
casas nobiliarias que desembocan en la plaza de la Villa.
Desde aquí parten calle radiales que van a parar a un
curioso cinturón de huertos rodeados por las murallas
que poco a poco vuelven a cobrar vida.

En la umbría del río Sorbe:
Medio escondido por un bosque de melojos, encinas y pinos
silvestres, Umbralejo surge como una
aparición con sus características casas negras de
pizarra y cuarcita, en medio de la comarca del Alto
Rey. Sus orígenes históricos se remontan al
S.XI cuando queda identificada como parte integrante de
un extenso señorío cuya tutela ejerció la vecina villa
de Galve de Sorbe. Se sabe que en el
S.XVIII constaba de 38 casas y 32 pajares, más o menos
los que han sobrevivido hasta nuestros días. Los
edificios que demuestran una total ausencia de adornos,
destacan sin embargo por una inteligente utilización de
los materiales de la zona y una perfecta distribución
del espacio. Hoy en día casi todos han sido restaurados
y convertidos en talleres, aulas y dormitorios aunque
algunos conservan su utilización original como es el
caso de la fragua.

En el valle de
las Maravillas:
A diferencia de gran parte del norte de Huesca,
que padece de gélidos inviernos, el valle de Tena,
siempre ha disfrutado de un microclima que le ha
permitido desarrollar una economía más rica y variada
que en el resto de provincia. Búbal era
uno de los pueblos ganaderos más prósperos de la zona
hasta que en 1961 se decidió la construcción de los
embalses de Búbal y Lanuza. Sus
habitantes no tardaron en comprender que había llegado
el final de su historia abandonándolo por completo a
principios de los setenta.
Ahora la silueta de Búbal se perfila
perfecta frente al pantano, arropada por las cumbres
montañosas. El conjunto de casas ha sido restaurado prácticamente
en su totalidad, recuperándose el estilo autóctono de
esta arquitectura de piedra típicamente pirenaica,
aunque desgraciadamente, algunas edificaciones de la
parte baja han desaparecido recientemente, debido a la
ampliación de la carretera general entre Huesca
y Francia. La Casa Tiburcio que
ocupa una manzana entera, alberga la mayoría de los
talleres, el museo etnológico y la biblioteca. La Casa
Agut comparte con la Casa Royo
la función de alojar a los jóvenes mientras que la
antigua cuadra Susana hace las veces de
bar y cierra el semicírculo de edificaciones que rodean
la plaza.
Guía
Práctica:
Aunque se admiten visitantes a estos pueblos a unas horas
determinadas, los responsables insisten en su caracter
primordialmente educativo y no turístico, pidiendo que
se respete en todo momento las actividades que se estén
realizando.
No hay ni restaurantes ni ningún tipo de infraestructura
turística. No estando permitido tampoco realizar comida
en su interior, ni transitar con animales domésticos.
Los colegios y colectivos educativos pueden utilizar las
instalaciones dirigiéndose
a las direcciones provinciales de Educación
Para Búbal:
974221400
Para Umbralejo 927224900
Para Granadilla: 927225966.
En estos mismos número se informa sobre los horarios de
visita.
Como llegar:
Búbal está está a 5km al norte de Biescas en la A-136
entre Huesca y la frontera francesa.
Umbralejo está a unos 5km al este de Valverde de los
Arroyos , justo antes de alcanzar la carretera entre
Cogolludo y Galve de Sorbe. El acceso es a través de una
pista.
Granadilla está a unos 12 km de Zarza de Granadilla por
una carretera que unicamente desemboca en el pueblo.
También se puede acceder a través de Abadía que está
a unos 11 km. Estos dos pueblos se encuentran cerca de la
N-630 entre Plasencia y Salamanca.
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