Pueblos abandonados

 

El Mundo - Motor y Viajes. Sábado 29 de enero de 2000.

  Turismo didactico / Descubrir el mundo rural
   
 


Ante la multitud de núcleos rurales que quedaron deshabitados durante los años setenta, tres ministerios decidieron unir sus esfuerzos en 1984 para poner en marcha el Programa Experimental de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados, como infraestructura de apoyo al sistema educativo. Se seleccionaron tres muy distintos: Granadilla, un enclave en la provincia de Cáceres afectado por la construcción de un embalse, Búbal, aldea típica pirenáica del valle ocense de Tena, también abandonada por la construcción de una presa y Umbralejo, un excelente ejemplo de arquitectura negra de Guadalajara situado en la sierra de Ayllón.


Este programa se fijó como principal objetivo desarrollar un proyecto educativo complementario que acercase la vida rural a los jóvenes que viven en un entorno urbano, brindándoles la posibilidad de comprender la necesidad de un cambio de actitudes para asegurar el equilibrio futuro del hombre con su entorno. Por otro lado, se tenía la oportunidad de acometer una restauración arquitectónica ejemplar que sirviese como modelo para otras iniciativas relacionadas con las nuevas utilizaciones de núcleos rurales.


En la actualidad aunque los trabajos de recuperación arquitectónica siguen su curso, estos pueblos funcionan a pleno rendimiento durante unos nueve o diez meses al año acogiendo a grupos de jóvenes que permanecen durante periodos diferentes según los programas a los que se acogen.

 


La Pequeña Granada :
Pocos lugares en la península tienen un aire tan sobrenatural y fantasmagórico como Granadilla. No es de extrañar que Pedro Almodovar la eligiese para situar allí el final de su película "Atame". Conserva milagrosamente intacta su planta medieval y sigue rodeada de unas murallas casi circulares perfectamente conservadas . Fue fundada en 1170 con el nombre de Granada por el rey de León Fernando II. Después pasaría a manos de sucesivos señores, unos musulmanes y otros cristianos, hasta llegar a ser posesión del primer Duque de Alba que mandó edificar el castillo en 1444. A partir de entonces funcionó como Cabeza de una comunidad compuesta por 17 pueblos de las actuales provincias de Cáceres y Salamanca aunque pronto tuvo que ceder su nombre en beneficio de la capital andaluza, al ser conquistada esta por los Reyes Católicos, cambiándolo por este nuevo más menguado. Trás una historia no carente de cierta gloria, en 1957 su suerte cambió radicalmente, al construirse en sus inmediaciones el Embalse de Gabriel y Galán. Este hecho supuso su expropiación por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo y la consiguiente emigración de sus habitantes.


Al pueblo ahora sólo se puede entrar por la llamada Puerta de Bejar, defendida por una torre del S.XVI conocida por el Castillo. Prácticamente de inmediato se accede a la calle Mayor, bordeada de casas nobiliarias que desembocan en la plaza de la Villa. Desde aquí parten calle radiales que van a parar a un curioso cinturón de huertos rodeados por las murallas que poco a poco vuelven a cobrar vida.

 


En la umbría del río Sorbe:

Medio escondido por un bosque de melojos, encinas y pinos silvestres, Umbralejo surge como una aparición con sus características casas negras de pizarra y cuarcita, en medio de la comarca del Alto Rey. Sus orígenes históricos se remontan al S.XI cuando queda identificada como parte integrante de un extenso señorío cuya tutela ejerció la vecina villa de Galve de Sorbe. Se sabe que en el S.XVIII constaba de 38 casas y 32 pajares, más o menos los que han sobrevivido hasta nuestros días. Los edificios que demuestran una total ausencia de adornos, destacan sin embargo por una inteligente utilización de los materiales de la zona y una perfecta distribución del espacio. Hoy en día casi todos han sido restaurados y convertidos en talleres, aulas y dormitorios aunque algunos conservan su utilización original como es el caso de la fragua.

 


En el valle de las Maravillas:
A diferencia de gran parte del norte de Huesca, que padece de gélidos inviernos, el valle de Tena, siempre ha disfrutado de un microclima que le ha permitido desarrollar una economía más rica y variada que en el resto de provincia. Búbal era uno de los pueblos ganaderos más prósperos de la zona hasta que en 1961 se decidió la construcción de los embalses de Búbal y Lanuza. Sus habitantes no tardaron en comprender que había llegado el final de su historia abandonándolo por completo a principios de los setenta.


Ahora la silueta de Búbal se perfila perfecta frente al pantano, arropada por las cumbres montañosas. El conjunto de casas ha sido restaurado prácticamente en su totalidad, recuperándose el estilo autóctono de esta arquitectura de piedra típicamente pirenaica, aunque desgraciadamente, algunas edificaciones de la parte baja han desaparecido recientemente, debido a la ampliación de la carretera general entre Huesca y Francia. La Casa Tiburcio que ocupa una manzana entera, alberga la mayoría de los talleres, el museo etnológico y la biblioteca. La Casa Agut comparte con la Casa Royo la función de alojar a los jóvenes mientras que la antigua cuadra Susana hace las veces de bar y cierra el semicírculo de edificaciones que rodean la plaza.


Guía Práctica:


Aunque se admiten visitantes a estos pueblos a unas horas determinadas, los responsables insisten en su caracter primordialmente educativo y no turístico, pidiendo que se respete en todo momento las actividades que se estén realizando.
No hay ni restaurantes ni ningún tipo de infraestructura turística. No estando permitido tampoco realizar comida en su interior, ni transitar con animales domésticos.
Los colegios y colectivos educativos pueden utilizar las instalaciones dirigiéndose
a las direcciones provinciales de Educación


Para Búbal: 974221400
Para Umbralejo 927224900
Para Granadilla: 927225966.
En estos mismos número se informa sobre los horarios de visita.


Como llegar:


Búbal está está a 5km al norte de Biescas en la A-136 entre Huesca y la frontera francesa.

Umbralejo está a unos 5km al este de Valverde de los Arroyos , justo antes de alcanzar la carretera entre Cogolludo y Galve de Sorbe. El acceso es a través de una pista.

Granadilla está a unos 12 km de Zarza de Granadilla por una carretera que unicamente desemboca en el pueblo. También se puede acceder a través de Abadía que está a unos 11 km. Estos dos pueblos se encuentran cerca de la N-630 entre Plasencia y Salamanca.