En
1742, durante una travesía por el oceáno Indico, el capitán
francés Lazare Picault encontró una isla tan repleta de vegetación
, agua y alimentos que no dudó en darle el nombre de l'Abondance (la
abundancia). Tanto alabó sus excelencias que dos años más tarde
Mahé de la Bourdonnais, gobernador de la isla de Francia (Mauricio)
le encargó que regresara a ese edén para evaluar sus posibilidades
estratégicas como nueva colonia de la corona francesa y rebautizarla
con su nombre de pila.
Hoy en día Mahé ,
la isla principal de la república de Seychelles, sigue siendo un
lugar exuberante, de inusitada complejidad orográfica, con una cadena
montañosa que la cruza de norte a sur y de la que surgen inmensos
farallones graníticos. Su reducido tamaño, con 27km de longitud por
una anchura máxima de 12km puede resultar engañoso ya que se
necesitarían semanas para recorrer todos los frondosos valles y
rincones que esconde su interior.
En su extremo norte se encuentra Victoria, seguramente una de las
capitales más pequeñas del mundo donde se concentran los escasos
edificios oficiales construidos durante el dominio británico, un par
de pequeños museos, varias iglesias y mezquitas y un mercado de
especies repleto de color donde se descubre el intenso y riquísimo
mestizaje que representa la población secheloise. Con total harmonía
se entremezclan mujeres con sarí de origen hindú, jóvenes rasta de
color azabache, chinos, malgaches, hombres con rasgos árabes sin que
tampoco falte algún descendiente directo de los colonos británicos.
Otro lugar de encuentro con mucho sabor es el Pirates Arms, uno de
esos cafés legendarios donde intercambiar impresiones con personajes
curiosos que hablan de viejas plantaciones de copra, de los problemas
del takamarka y de las 'anse' más secretas.
Etimológicamente anse significa en francés del S.XVIII, ensenada
pero en las Seychelles es algo más complejo y se aplica
principalmente a sus playas. Sólo en Mahé dicen que hay setenta y
cinco aunque los viajeros más intrépidos insisten en que hay muchas
más y cada visitante termina encontrando una cala favorita que no
aparece en ningún mapa.
Un buen lugar desde donde explorar las mejores 'anse' de la isla es
el Plantation Club construido en la espectacular Baie Lazare. La playa
delante del hotel es lo suficientemente amplia y hermosa como para no
tener que buscar ninguna otra pero en un radio de diez kilómetros se
esconde una docena de lugares tan perfectos que incluso llegan a
superar la imagen del folleto. Hay que buscarlos a pie, provistos de
un mapa y siguiendo las indicaciones de los campesinos que viven por
la zona. No siempre son fáciles de encontrar pero los caminos están
llenos de sorpresas, la selva está repleta de pájaros tropicales, la
variedad de plantas haría las delicias de cualquier botánico y no es
raro cruzarse con tortugas gigantes. En Seychelles no hay animales
peligrosos y sólo hay que tener cuidado con los mosquitos, las
arañas y algún cienpiés. El esfuerzo siempre es recompensado ya que
al final de cada sendero aparece una de esas playas de arena blanca,
bordeada por cocoteros y takamarka, con un agua tan azul y
transparente que convierten un viaje a estas islas en una experiencia
difícil de olvidar. Las guías insisten en que las mejores son Anse
Intendance y Anse Soleil pero sin menospreciarlas, seguramente lo
hacen para que las verdaderas reinas de la costa sigan perfectamente
vírgenes e impolutas.
Sin embargo no hay que olvidar que en Mahé hay algo más que
playas. La generosa naturaleza que tanto impresionó a su descubridor
Picault sigue prácticamente intacta y tiene visos de seguir así.
Casi la mitad de la isla es parque nacional o está especialmente
protegida como reserva natural.
Los más osados pueden intentar la ascensión del Morne Seychellois,
el pico más alto de la isla (905m) en medio del parque nacional que
lleva su nombre. El resto de los mortales tendrá suficiente con
explorar los múltiples jardines botánicos desperdigados por Mahé,
la mayoría de las veces enclavados en antiguas plantaciones donde
siguen en pie magníficos ejemplos de arquitectura colonial francesa
de los siglos XVIII y XIX.
La conocida como carretera Sans Soucis, desde Victoria a Port Glaud,
es la más agreste y salvaje al cruzar el macizo montañoso. Permite
tomar contacto con un Seychelles insólito, desconocido por casi todos
los viajeros que recalan en estas islas. En el camino se descubre Bel
Air, un antiguo cementerio donde se dice que hay varios piratas
enterrados. Más allá está Bagatelle, una vieja mansión convertida
en restaurante de lujo y rodeada de un jardín donde no falta algún
ejemplar del famoso coco de mer además de otras especies autóctonas.
Muy cerca de allí salen los dos senderos más populares de la isla:
Trois Frères Mountain Trail y Copolia Walk. Y siguiendo por una
carretera de montaña llena de curvas y precipicios se llega a The
Mission, un lugar abandonado cargado de misterio invadido por la
maleza, donde religiosos anglicanos recogían a los huérfanos de
esclavos liberados y desde cuyo mirador se contemplan las mejores
vistas de la isla. El siguiente punto de interés es una antigua
plantación de té donde todavía se cultiva cilantro con lo que se
prepara el popular citronelle, la infusión más típica de estas
islas. La ruta termina en las cataratas de Port Glaud, un lugar
recóndito sólo alcanzable tras unos veinte minutos de marcha.
Hay otros muchos parajes secretos en Mahé. En el extremo norte hay
un idílico lago de montaña que se conoce como La Gogue y sólo
accesible desde Anse Etoile. Los amantes de las especies enloquecerán
en el Jardin du Roi, fundado en el S.XVIII por el gobierno de Francia,
en un escondido valle del sur, cercano a Anse Royale , para la
investigación y cultivo de especies tan preciadas como la canela,
vainilla o nuez moscada y otras muchas , hoy olvidadas.
En Anse aux Pins se puede visitar St Roch Estate, la que fuera una
de las mayores plantaciones de la isla, donde todavía se conserva
intacta, no sólo la casa grande, con recuerdos del biólogo Douglas
Dailey y de su esposa Dolly , sino otras muchas dependencias curiosas
relacionadas con la producción de copra y canela. Edificios austeros
que contrastan con la delicadeza y sofisticación de un palacete
construido enteramente con madera de coco.
GUÍA PRÁCTICA:
Como llegar :
Air France Tel. 901112266. www.airfrance.es
tiene 3 vuelos semanales desde Madrid a Mahé vía Paris, en
colaboración con Air Seychelles. (míercoles, viernes y domingo)
Desde 130.900 + tasas.
Mínimo 6 noches - máximo tres meses.
Todos los vuelos interiores entre las islas los realiza Air
Seychelles.
Alquiler de coche: Lo más prácticoy popular es alquilar nl
minúsculo Moko que cuesta unas (14.000ptas) 400 rupias diarias . Hay
también otros modelos aunque a precios mucho más elevados
Donde dormir :
En Denis :
Denis Island Hotel . Tel. 00248321143. E.mail: denis@seychelles.net
Precio por persona en cabaña doble, incluyendo todas las comidas,
pasaje aéreo y gran parte de las actividades acuáticas. A partir de
50.000ptas
En Mahé:
The Plantation Club. Tel. 00248361361. E-mail:resatpc@seychelles.net
www.plantationclub.com. Precio por persona en habitación doble con
desayuno a partir de las 25.000.-ptas.
Donde comer :
Marie-Antoinette.. St. Louis . Mahé. Tel (248)266222.
Viejo palacete colonial en los alrededores de la capital,
convertido en uno de los mejores restaurantes del archipiélago y
donde se degustan las recetas criollas de Mme Fonseka. Ptas.3000
Le Corsaire. Bel Ombre. Mahé. Tel. (248) 247171. Cerca de uno de
los refugios de piratas más famosos de la isla y al mismo borde del
mar este restaurante ubicado en un antiguo 'cottage' de estilo
inglés, está especializado en pescado asado y ensaladas tropicales.
Ptas. 3000.-
Compras:
Licor Coco de mer . (recuerda un Bayleys) y está hecho con coco
tradicional).
Figuritas hechas con madera de coco.
Especies.
Cambio de hora :La misma hora toda el
año. Tres horas más que en España en invierno y dos más en verano.
Documentación :
Si el periodo de estancia no supera los 30 días sólo se necesita
un pasaporte en vigor.
Tasa de salida: US$ 40.--
Lengua : criollo aunque tanto el inglés como el francés
son lenguas ampliamente utilizadas por la población.
Moneda : rupia shecheyloise : . Muchos establecimientos
turísticos sólo admiten divisas.
Teléfono: Desde aquí 00248... ; Desde allí : 0034
No hay embajada de Seychelles en
España
OFICINA DE TURISMO DE SEYCHELLES EN ESPAÑA:
Gran Via 6-4º planta. 29013 Madrid. Tel. 915247426