TAILANDIA

SIETE LEGUAS     -    DICIEMBRE  2000

DE LA MANO DE UN FARANG

 

 
 

 

       A diferencia de otros muchos países asiáticos Tailandia nunca fue colonizada por una potencia europea y sin embargo ha sido desde el S.XVI el destino favorito de numerosos aventureros, exploradores y novelistas occidentales, cuyas impresiones y memorias nos pueden servir para conocer este antiquísimo reino desde otros puntos de vista.

"La ciudad es mucho más grande que Paris y resplandece con innumerables torres y pagodas, en medio de una inmensa isla rodeada por un río tres veces más ancho que el Sena en donde se ven atracados barcos de Francia, Holanda, Inglaterra, China y Japón cargados de té, seda y porcelana."

Así se expresaba el Abate de Choisy, enviado por Luis XIV refiriéndose a Ayuttaya en su "Diario de un viaje al Siam" escrito en 1687. Portugueses y holandeses habían descubierto antes que él la primera gran capital de Siam pero fueron los franceses, los primeros extranjeros que intentaron establecerse de forma permanente en este misterioso reino del sudeste asiatico, dando nombre desde entonces a todos los forasteros, a los que todavía se les conoce de forma genérica como 'farangs'.

AYUTTAYA

Todo viaje a Tailandia debería comenzar en Ayuttaya . A prácticamente la misma distancia desde el aeropuerto a Bangkok pero en sentido contrario, se encuentran los todavía espléndidos restos de una de la mayores metrópolis de Asia desde el siglo XIV hasta el XVIII. En el Rijksmuseum de Amsterdam se conserva un cuadro que muestra esta ciudad tal como la vieron los navegantes holandeses hacia 1650, con su intrincada red de canales, murallas de piedra y presidiendo el conjunto, una ciudadela real con edificios recubiertos de oro y plata. Tras siglos de luchas internas, sucesivos movimientos migratorios y continua inestabilidad, el pueblo Tai que originariamente provenía del interior de China, había logrado establecer en 1350 un gran imperio alrededor de esta capital fundada en un punto estratégico donde confluyen los ríos Lopburi, Pasak y el gran Chao Phraya.

En 1767 sin embargo, tropas birmanas, casi de repente, pusieron un abrupto fin a este sueño dorado, asesinando a gran parte de la población y destruyendo sus principales edificios.

Cuando Somerset Maugham visita Ayuttaya a principios del siglo veinte descubre una extensísima ciudad, prácticamente abandonada, al borde de un ancho río de intenso color amarillo. En ese ya clásico libro de viajes "The Gentleman in the Parlour", el escritor británico cuenta lo que siente al pasearse por las desoladas habitaciones del antiguo palacio real, abandonadas de forma súbita en abril de 1767 por el rey Suriyamarin ante el avance de las tropas birmanas . Le dejan impresionados los cientos de estatuas de budas de todos los tamaños y colores que permanecen impasibles en medio de las todavía orgullosas ruinas, invadidas por una avasalladora vegetación. La mayoría de los edificios habían perdido la piedra o el estuco que los recubría, dejando al desnudo un ladrillo sangrantemente rojo. Algunos de los antiguos templos los encontró sin embargo convertidos en lugares de peregrinación donde decenas de monjes ataviados con brillantes túnicas en todas las tonalidades del azafrán, recorrían silenciosos los laberínticos pasadizos que caracterizan los monasterios de la edad de oro de la cultura siamesa. Más adelante nos cuenta sin embargo como vio a esos mismos monjes relajados, fumando y masticando hojas de betel después de haberse postrado ante algunas de las gigantescas representaciones de Buda y haber hecho sonar las campanas del cielo.

A principios del S. XXI, Ayuttaya sigue básicamente igual, languideciendo entre sus miles de budas, de infinita sabiduría, eternamente sonrientes. La declaración de su perímetro histórico como Patrimonio de la Humanidad ha provocado que los edificios más emblemáticos hayan sido ligeramente consolidados y limpiados del ropaje vegetal que los había protegido durante siglos de abandono pero el ambiente que se respira es el mismo que conoció el autor de "Human Bondage". Al anochecer algunos palacios y monasterios se iluminan pero siguen envueltos por un halo secreto que los hace impenetrables. Los mismos guardas advierten a los visitantes que tengan mucho cuidado con las serpientes que viven en las ruinas. Una leyenda cuenta como siguen protegiendo el espíritu de los muchos hombres y mujeres que habitaron esta ciudad desde tiempos del legendario rey Ramathibody.

La mejor forma de recorrer ahora "la más sagrada y divina de las ciudades" es en bicicleta. No hay que dejar de explorar el palacio real (Wan Luang), sobre todo las habitaciones que construyó ese rey ilustrado que fue Boromatrailokanat o los recientemente restaurados templos de Wat Chai Watthanaram, construidos en 1630 por el rey Prasat Thong y que tan impresionados dejó a la expedición francesa enviada por el Rey Sol pero el espíritu más romántico y auténtico hay que buscarlo en monasterios más alejados del centro y de las rutas turísticas que permanecen milagrosamente vivos en espiritualidad, a pesar de su inevitable decadencia. Wat Yai Chai Mongkol, conserva un colosal chedi o torre en perfecto estilo Ayuttaya, erigido en 1593 para conmemorar una victoria sobre los birmanos. En el Wat Phanan Choeng sobrevive una estatua de Buda de 19 metros de alto desde 1324 y a su alrededor se siguen contemplando rituales que no han cambiado en absoluto desde esa época. Continua la tradición de echar la suerte a través de palillos de bambú cuyos números corresponden con unas tablillas donde podemos leer nuestro futuro. Más del noventa por ciento de la población tailandesa actual sigue considerándose budistas theravada aunque habiendo asimilado una serie de creencias y elementos tanto hinduistas como animistas lo que les confiere algo único y diferente al resto de los budistas asiáticos.

Por toda la ciudad siguen proliferando mercadillos repletos de tesoros gastronómicos y artesanales venidos de los lugares más remotos de la región central del país. A diferencia de Bangkok, muchos vendedores sólo hablan algun dialecto de esa complejísima lengua que es el tai, con sus múltiples variaciones tonales, casi siempre ininteligibles para los farangs. El ritmo es infinitamente más tranquilo que en la actual capital y permite reencontrar el antiguo espíritu del reino de Siam, el que la nueva dinastía tailandesa intentó reproducir en Thonbury y más tarde en Bangkok.

PHAULKON

Ni el reino de Siam , ni la moderna Tailandia fueron jamás sometidos por potencias europeas aunque algunos farangs llegaron a convertirse en influyentes personajes de su historia. Ninguno lo fue tanto como Constantine Phaulkon, un enigmático aventurero de origen griego que llegó a la corte de Siam en la segunda mitad del S.XVII, convirtiéndose al poco tiempo, en primer ministro del rey Narai. Su historia está contada en las memorias de Samuel White, otro farang miembro de la todopoderosa Compañía de las Indias Occidentales que llegó a ser gracias a Phaulkon, gobernador de Mergui, actualmente parte de Birmania pero que en el S.XVII era el principal puerto comercial de Siam. Dicen que el espíritu de Phaulkon todavía vaga por las ruinas de su palacio de Lop Buri una de las ciudades más fascinantes y menos conocidas de Tailandia. Después de ser capital de varios principados independientes durante la alta edad media, fue nombrada segunda capital del reino al estar situada al norte de Ayuttaya, en un lugar mucho más protegido de los ataques de holandeses y franceses que subían desde el golfo de Tailandia por el rio Chao Phraya.

Para explorar Lop Buri es recomendable utilizar unos de los muchos samlor o taxi triciclos que llenan sus calles aunque solo sea para evitar a las agresivas bandas de monos que suelen acosar a los turistas, según cuentan muchos de los farangs que los han sufrido. La huella de White y Phaulkon hay que buscarla en el antiguo palacio real o Phra Narai Ratchanivet, parcialmente transformado en Museo Nacional Arqueológico. En el Dusit Sawan Hall se recibieron a docenas de embajadores y dignatarios extranjeros durante finales del siglo XVIII antes de que el reino de Siam volviese a cerrar sus puertas a los europeos. Phaulkon llegó a construirse un fastuoso palacio personal en los alrededores del complejo real donde en 1688, dos años después de haber alcanzado su privilegiada posición, fue detenido de forma inesperada para ser brutalmente ejecutado. Su muerte coincidiría con un abandono de la ciudad por parte de la corte que no volvería a redescubrirla hasta bien entrado el siglo XIX en tiempos de Rama IV, más conocido como Mongkut que restauró las dependencias reales, construyendo un nuevo ala para alojar a sus numerosas esposas.

BANG PA IN

Desde Lop Buri se puede viajar hasta Bangkok en barco por el Chao Phraya , tal como lo hacían los muchos farangs que volvieron a Siam desde mediados del siglo XIX aunque es aconsejable hacer una parada, a medio camino, en Bang Pa-In, el palacio de verano de la familia real, comenzado en tiempos de Rama IV pero que adquiere su actual aspecto bajo las ordenes de su sucesor Chulalongkorn que lo transforma en un excéntrico conjunto de edificios tremendamente eclécticos, donde se mezclan todo tipo de estilos occidentales con un incontestable espíritu oriental, salpicado de extrañas sorpresas, fruto del gusto personal del monarca, como edificios en forma de faros, templos chinos o palacetes genuinamente versallecos. A finales del XIX era parada obligada de muchos dignatarios extranjeros de camino hacia el norte. Ahora su visita fascina pero también desconcierta; no se sabe bien donde se está mientras se escucha, de música de fondo, modernos ritmos de jazz compuestos por el rey Bumibol.

Dicen que los elefantes blancos reales fueron los verdaderos responsables de la fundación de Bangkok . Según parece todo empezó a mediados del S. XV cuando un rey de Birmania le pidió al rey de Siam que le regalase uno de sus numerosos elefantes blancos. Un rotundo rechazo a la petición del vecino monarca provoca, según cuentan las crónicas, una guerra entre los dos países que culminaría con la destrucción de Ayuttaya y el consiguiente traslado de la capital primero a Thonbury y más tarde a Bangkok.

BANGKOK

Fue en 1782 cuando Rama I, aprovechando su solemne coronación, convierte oficialmente a la pequeña aldea de comerciantes chinos conocida como Bangkok en la Gran Ciudad de los Angeles, la Suprema Depositaria de las Joyas Divinas, la Inconquistable...la digna sucesora de la gran Ayuttaya. John Crawfurd, enviado del gobernador general de la India fue el primer farang que nos ha dejado sus impresiones sobre la nueva capital a principios del S. XIX . Aunque no entiende los entresijos de la cultura siamesa queda maravillado ante la magnificencia del nuevo Palacio Real, cuyo aspecto sería muy parecido al que conocemos hoy en día, contrastando radicalmente con la pobreza de las frágiles construcciones que bordean el río. Desde entonces han sido muchos los extranjeros que se han dejado fascinar por esta puerta de entrada de excepción al reino de Siam. Para Joseph Conrad era un lugar mágico, " el Oriente de los antiguos navegantes, tan antiguo y misterioso, como resplandeciente y sombrío, inalterable en el tiempo, permanentemente vivo, lleno de peligros pero también de promesas". En su novela "The Shadow Line" nos ha dejado escrita su primera impresión de la ciudad en 1888, navegando por ese río turbio, inménsamente rico en limo, bordeado de miles de casas de bambú que parecen surgir de la misma tierra o de las aguas del Menam como se conoce popularmente al Chao Phraya en esta parte de su curso, a través de sus miles de klongs o canales, donde las barcazas eran tan numerosas que no permitían ver el color del agua. Y de pronto, en medio de ese mar de tonos cobrizos, sienas y tostados, surgen las respladecientes dependencias reales, las torres, las pagodas, con sus paredes inmaculadamente blancas, con techos multicolores y respladecientes . Y en los grandes patios, descubre chispeantes estatuas de monstruos y figuras divinas, siempre bajo la atenta mirada de un Buda dorado y radiante. Somerset Maugham treinta años más tarde tampoco salía de su asombro ante tal estallido de color y riqueza." No se les puede comparar a ninguna otra arquitectura conocida. Es delicioso pensar que algo tan fantástico pueda convivir con un mundo tan sombrío. No sabría decir si los artesanos responsables de tal brillantez han creado arte pero no hay duda que han sabido reproducir en la tierra la máxima expresión de felicidad que pueda imaginarse, no importándoles seguir dictados superiores, sino simplemente lo que les indicaba su corazón".

Dicen que el budismo tailandés se diferencia de los demás en haber rechazado todo extremismo para concentrarse en la felicidad.

La Bangkok actual es sin duda muy diferente a la que conocieron estos escritores pero aun conserva ese misticismo innato que la hace irresistible. Hay que volver a descubrirla por ese mismo río donde siguen contrastando las caóticas construcciones que han sustituido a las edificaciones tradicionales con la siempre inalterable solemnidad del Ratanakosin donde destacan el Gran Palacio con sus múltiples ampliaciones en los estilos más eclécticos introducidos por Rama V y un impresionante conjunto de monasterios adyacentes. Por encima de todos llama la atención el recientemente restaurado Wat Phra Kaeo, que marca el apogeo del arte religioso tailandés y que además alberga el sagrado Buda de esmeralda. Más austero pero igualmente grandioso resulta Wat Po, con sus gigantes de piedra y donde se puede aprender las antiquísimas técnicas de masaje tai, de la mano de monjes especializados.

THE ORIENTAL

Después hay que refugiarse en el Oriental, en medio del antiguo barrio farang. Sigue siendo uno de los hoteles míticos del sudeste asiático conservando todavía su "Author's wing" ( el ala de los autores ) donde pasaron días y semanas , muchos de los grandes escritores anglosajones de la primera mitad del S.XX tratando de desentrañar los secretos de esta cultura. Uno de los primeros dueños del hotel fue Louis Leonowens, el hijo de Ana, la institutriz del futuro Rama V, cuyas fantasiosas memorias han servido de inspiración a un musical que más tarde sentaría las bases para varias películas que nos han enseñado un reino de Siam quizá artificial pero absolutamente maravilloso. A diferencia de su madre, Louis amó y conoció profundamente este país, permaneciendo hasta prácticamente su muerte en 1914, convirtiéndose en uno de los pilares de su vida social y económica. En los años cuarenta el Oriental pasaría a manos de Jim Thompson, otro farang excepcional. Su misteriosa desaparición en los años sesenta lo ha convertido en un personaje legendario cuya realidad hay que encontrarla en su casa, hoy convertida en uno de los museos más impresionantes del Tailandia. Durante los más de veinte años que permaneció en el país se ocupó de relanzar la industria de la seda tailandesa, recuperar su pintura tradicional- en su casa se puede admirar la mejor colección pictórica de arte siamés - y preservar por todos los medios, la riquísima artesanía de las diferentes regiones tanto de la actual Tailandia , como de lo que era el Gran Siam que incluía, Laos y parte de Birmania y Camboya. Su casa está en realidad compuesta por seis perfectos ejemplos de viviendas tradicionales en madera de teka, rehabilitadas con enorme respeto y conocimiento de la cultura tailandesa.

Bangkok sigue guardándose muchos secretos detrás de su imagen estereotipada de gran metrópolis moderna de Asia, con un nuevo metro aéreo, lujosos hoteles y enormes rascacielos. No hay que tener prisa, ni dejarse engañar por las apariencias; con el tiempo suficiente se descubre una ciudad profundamente arraigada en sus tradiciones donde en ningún jardín, por pequeño que sea, nunca falta un altar dedicado a los espíritus, repleto diariamente de manjares exquisitos y donde tanto el tiempo como los lugares tienen un valor relativo. Para los tailandeses en el cielo no hay este ni oeste. Según ellos hacemos esas distinciones en nuestra mente y nos creemos que son verdad. Todo en el mundo viene de la mente, como los objetos que surgen de la manga de un mago. El verdadero Bangkok no hay que encontrarlo en el barrio de Banglamphu, donde jóvenes de todo el mundo planean encontrar 'la Playa' de sus sueños ni tampoco en Patpong, con sus docenas de bares creados para aliviar las penalidades de los soldados americanos de la guerra del Viet Nam . Surge en todo su esplendor en lugares como Sampeng ,un barrio chino único en su autenticidad, donde viven los descendientes de esos comerciantes que fundaron el primer asentamiento en este punto del curso del Menam. Muy cerca se concentran los indios en Pahurat , en cuyos sois o callejones se pueden encontrar las sedas más finas y exquisitas. En Thonbury sigue viva la cultura del mercado flotante en sus todavía numerosos klongs y en el modesto monasterio de la calle Chakrawat conviven con la población local varias familias de monos y cocodrilos.

CHIANG MAI

arde o temprano los farangs sienten la necesidad de dejar la gran ciudad y dirigirse al norte, a la enigmática Chiang Mai, la antigua capital de los Lan. Hasta prácticamente finales del S.XIX esa región fue semi-independiente, unicamente ligada al resto del reino a través de la figura del monarca. Sus príncipes o Chaos sólo tenían que visitar al rey una vez cada tres años para rendirle pleitesía y vasallaje. En 1868 se tardaban tres meses en hacer el viaje, lo que no impedía que intrépidos farangs no dudaran someterse a las penalidades que conllevaba la experiencia de superar treinta y dos peligrosos rápidos. Los primeros en intentarlo fueron misioneros americanos pero no tardaron en llegar los comerciantes de madera de teka encabezados por Louis Leonowens que representaba a la Borneo Company. Sólo en 1883 el gobierno de Siam había aceptado que un vicecónsul británico residiera en ChiangMai. Estos primeros extranjeros se encuentran con una ciudad amurallada de un kilometro cuadrado con 5000 habitantes. En su interior, cuentan que había docenas de templos , algunos de los cuales delataban cierta influencia birmana. Al primer cónsul le llamó la atención las flores de loto y los lirios que crecían en el foso que rodeaba a la muralla, los coloristas mercados llenos de mujeres con enormes cestas repletas de todo tipo de frutas y vegetales desconocidos en el sur. Pero quizá la mayor sorpresa fue la variedad de razas y culturas que convivían en esta capital del norte. Todavía hoy en día es fácil ver en Chiang Mai gentes de tribus muy diferentes que para el resto de los tailandeses son de forma genérica chao khao, pueblos de la montaña. El norte sigue siendo confuso política, étnica y culturalmente. Hay por ejemplo mas población Lao en el NE de Tailandia que en Laos, los Shan de Birmania se llaman a si mismos Thai Yai, los gran Tai para distinguirse de los pequeños que son los de Tailandia. Culturalmente en toda la zona hay mas influencia Mon y Kemer que Tai. Los Karen y los Haw tienen también un origen chino pero llevan en la zona desde hace muchisimos siglos. En cambio los Akha, los Hmong, Mien y Lahu llevan solo desde principios de siglo y sus clanes están repartidos tanto en Birmania como en Laos.

Hay docenas de tribús con muy pocos elementos comunes que por razones diferentes se han establecido en esta parte de Tailandia . El mayor grupo son los karen cuyas mujeres visten vistosos trajes en colores azul y rojo; a los Hmong se les reconoce por sus complejos vestidos bordados y plisados en diferentes colores donde predomina el amarillo y el naranja. Los Lahu provienen del Tibet y aunque tienen un traje regional distintivo, este ha sido suplantado mayoritariamente por vestimentas típicamente tailandesas. Por su lado los Mien que tienen un origen chino y son los únicos que mantienen un lenguaje escrito, se consideran la aristocracia de las gentes de las montañas. Todos ellos conforman una cultura enormemente rica y variada que tiene su centro en la llamada capital de la tierra del millón de arrozales.

Chiang Mai fue fundada hace más de 700 años y milagrosamente ha conservado muchos de sus grandes monumentos, cuyo máximo exponente es el templo Phra Singh. Es un conglomerado de edificios de diferentes épocas e influencias que se remontan al S.XIV cuando fue construido su principal chedi o torre. En estos templos, las escaleras suelen estar flanqueadas de Nagas, serpientes mitológicas. asociadas con el agua y el peligro de los rios. Tambien surgen representaciones de otros seres sobrenaturales como los garuda (grifones), kumbhanda (gigantes) y gandhabba ( sirenas)

En general la arquitectura del norte es mucha más sobria y sencilla que la que se puede ver en Bangkok, llamando poderosamente la atención el uso de tejas vidriadas de un color azul intenso. No tarda en descubrirse la profunda espiritualidad de la gente del norte. Hay muchos más templos y sobre todo muchísimos más monjes. Los centros religiosos no sólo se concentran en las ciudades, sino en los lugares más recónditos, no necesitanto muchas veces la presencia de edificios, como ocurre en los carismáticos 'templos del bosque', donde los monjes y fieles viven al aire libre en un lugar considerado sagrado.

La época de oro del principado de Lan coincide con la época de Tilokaraja en el S.XV. El octavo sínodo del Budismo Theravada tiene lugar precisamente en Chiang Mai en 1477 .. Las gentes del norte se siguen llamando khon muang, el pueblo de los principados. Se sienten primos de los siameses pero distinguen muy claramente su diferencia étnica.

EL TRIANGULO DE ORO

Más al norte Chaing Rai, más conocida por ser el antiguo centro de operaciones del llamado Triángulo de Oro, guarda trás de su aparente modestia un pasado glorioso al haber sido la primera capital del principado de los Lan.

La madera de teka dió a conocer esta región al mundo exterior pero también pudo haber sido la causa de su completa destrucción. A finales del XIX, la codicia de comerciantes británicos, holandeses, franceses y daneses provocó una guerra que podía haber tenido consecuencias irreparables, sino hubiera sido por la sabiduría y astucia política de los monarcas tailandeses. En las memorias de Louis Leonowens, encontramos multitud de datos sobre la complejidad social y económica durante esa época. La madera de teka desapareció y fue sustituida por el cultivo de la adormidera que a su vez provocaría una situación explosiva que sólo ha sido parcialmente resuelta hace muy pocos años, gracia de nuevo a la intervención real, a través de la desaparecida madre del actual rey que introdujo nuevos cultivos y medios económicos sustitutivos en el extremo norte del país. Entre los muchos farang que se han dejado fascinar por la intrincada complejidad de esta región fronteriza destaca Charles Nicholl que en su novela "Borderlines", nos ha dejado posiblemente el retrato contemporáneo más preciso sobre la realidad del famoso Triángulo de Oro, contado desde las orillas del rio Mekong frente a Laos y Birmania.

GUÍA PRÁCTICA:

Geografía:

Tailandia tiene una extensión de 513.000km2 , algo mayor que España y está situada en el centro del sudeste asiático, entre el océano Indico y el mar de China. El noroeste es fundamentalmente montañoso sobre todo en la zona fronteriza con Birmania. El noreste es en cambio una región llana, árida y pobre. Gran parte de la frontera oriental con Laos la señala el río Mekong. El centro se caracteriza por una zona de llanuras muy fértiles atravesadas por caudalosos ríos, siendo el Chao Phraya el más largo e importante para la economía del país.

Población:

Tiene 60.000 millones de habitantes, la mayoría concentrados en la zona centro y en la capital. Aunque la etnia tai proviene del sur de China, siempre ha gozado de unos rasgos culturales propios. En el norte se agrupan las tribus de las montañas, pertenecientes a cerca de un centenar de etnias minoritarias con procedencias muy distintas. En el sur hay una gran influencia musulmana y también destacan algunas minorías étnicas con costumbres muy diferenciadas.

Idioma:

La lengua tai es una de las más antiguas de la humanidad y es radicalmente diferente a cualquier otra del sudeste asiático. Siendo una lengua de base tonal resulta muy difícil para un europeo. La primera dificultad es la pronunciación que utiliza cinco tonos muy distintos por lo que el significado de cada sílaba se altera al subir o bajar ligeramente el tono . Por fortuna muchos tailandeses, sobre todo en las ciudades, hablan también inglés por lo que la comunicación oral no debería presentar grandes problemas al viajero. Algo muy distinto es la lengua escrita, absolutamente indescifrable para los occidentales con 44 consonantes con 21 variantes sonoras además de 32 vocales que a su vez sirven para 48 sonidos vocales diferentes. En las ciudades muchas direcciones están escritas en tailandés y en inglés pero en el campo sólo se utiliza la lengua nacional.

Gobierno:

Tailandia es una monarquía constitucional desde 1912 aunque la figura del rey , actualmente Bhumibol, tiene una enorme autoridad moral. A pesar de sucesivas crisis económicas y políticas , Tailandia que nunca ha sido una colonia europea es uno de los países más prósperos y estables de Asia.

Clima: T

ailandia tiene un clima tropical influenciado por los monzones pero dada su extensión y compleja orografía presenta algunas variaciones a tener en cuenta. En líneas generales hay tres estaciones. La cálida que dura desde marzo a finales de mayo se caracteriza por altas temperaturas que suelen estar unidas a una humedad relativa cercana al 100% lo que resulta especialmente incomodo al viajero aunque no haya excesivo peligro de grandes lluvias. La estación húmeda en cambio es fiel a su nombre y desde junio hasta noviembre llueve prácticamente todos los días en mayor o menor medida. La estación fría que dura hasta febrero es la más estable al bajar considerablemente el grado de humedad y en cierta medida las temperaturas. En las zonas montañosas y en el sur estas condiciones varían de forma sustancial.

Cuando ir:

La época ideal para conocer el norte y el centro del país es durante la estación fría aunque tiene el inconveniente de coincidir con la temporada alta cuando los precios se disparan y es muy difícil conseguir habitación en los principales centros turísticos. Salvo que se tenga especial mala suerte, cualquier momento del año es bueno para visitar Tailandia si no se tienen problemas con el característico calor húmedo tropical. Las lluvias son abundantes sobre todo en septiembre pero no tienen porque impedir ninguna actividad del viajero salvo en situaciones extraordinarias.

Diferencia horaria:

La diferencia horaria con respecto a España es de 6 horas en invierno y 5 durante nuestro horario de verano por lo que el viajero puede sufrir un desarreglo conocido popularmente como jet-lag. Por ello es aconsejable a la ida viajar de noche, intentando dormir en el avión lo que ayuda a ajustar los ritmos biológicos. En líneas generales, unos días antes del viaje es conveniente ir adaptando los horarios de las comidas de forma progresiva. Salvo casos muy especiales, el reajuste total se produce a los tres días.

Electricidad:

La corriente eléctrica normal para todo el país es de 220 voltios como en España pero los enchufes pueden ser de clavija redonda o plana por lo que es conveniente ir provisto de un transformador. No es raro que en el campo se produzcan apagones, especialmente durante la estación húmeda por lo que también es aconsejable llevar una linterna.

Documentación:

Los ciudadanos españoles no necesitan visado para visitas no superiores a los 30 días aunque el pasaporte debe de tener una validez de al menos seis meses. También es preciso ir provisto de un billete cerrado de ida y vuelta. No hay tasa de entrada pero si de salida en los aeropuertos, incluidos los vuelos interiores. Estas varían regularmente por lo que es aconsejable consultar con su agencia antes del viaje. En estos momentos desde Bangkok a España es de 500B ( unas 2250ptas)

Equipaje:

Como para cualquier otro país tropical hay que llevar ropa fresca y ligera que cubra todo el cuerpo, preferentemente de fibras naturales. Salvo en la playa es aconsejable llevar siempre camisas y pantalones largos. En el norte y en cualquier zona montañosa puede ser necesario un jersey fino durante las noches. Un impermeable fino o un chubasquero son imprescindibles además de un paraguas. La entrada en los templos exige una vestimenta correcta y unos zapatos fáciles de quitar.

Moneda: 

La moneda tailandesa es el Baht que normalmente aparece con la abreviatura B. Equivale a 4,5Ptas. Para un cambio más actualizado consultar www.oanda.com. Está subdividido en 100 satang pero representa una cantidad tan escasa que rara vez se usa. Es aconsejable llevar billetes de baja denominación sobre todo en el campo donde puede resultar difícil conseguir cambio de un billete de 1000 baht. Lo más cómodo es cambiar a la llegada en un cajero automático. También es muy recomendable llevar una reserva de dólares que son la divisa con un cambio más universal y favorable. Las tarjetas de crédito sólo son aceptadas en la capital y en algunos centros muy turísticos. Si se quiere máxima seguridad también es necesario llevar cheques de viajes en dólares aunque sólo suelen aceptarlos los grandes bancos.

Comunicarse con España:

El sistema de comunicaciones tailandés es muy sofisticado Los teléfonos de las grandes ciudades suelen aceptar tarjetas de crédito además de tarjetas locales que se compran en cualquier oficina de correos y algunos quioscos pero las tarifas son muy elevadas aunque desde la media noche hasta las 5 de la mañana se descuenta un 30%. Lo más cómodo y barato sin embargo es utilizar algún servicio de internet. Hay puestos en cada esquina, cobran tarifas ridículas que rara vez superan las 100ptas por hora y permiten comunicarse no sólo con la red sino también con teléfonos móviles a los que se puede mandar mensajes. Antes de salir puede abrir una cuenta personal gratuita con Hot Mail o cualquier otro servidor que le permite un acceso rápido y directo.

Como llegar:

La forma más directa y rápida de llegar es utilizando las líneas aéreas tailandesas, Thay Airways ( Tel.917820520 -www.thaiair.com) que ofrecen tres vuelos semanales desde Madrid a Bangkok con escala en Roma pero sin cambiar de avión. Alitalia (902100323. www.alitalia.it) realiza el mismo trayecto también tres veces por semana pero con cambio de aparato. Otra posibilidad entraña viajar a alguna de las grandes capitales europeas desde donde despegan vuelos, a veces diarios, como en el caso de British Airways desde Londres( Dos vuelos diarios . 902111333 - www.britishairways.com), Air France desde Paris(901112266 - www.airfrance.com) , KLM desde Amsterdam( 913054347 - www.klm.es), Swissair desde Zurich (901116706. www.swissair.es) o Lufthansa desde Frankfurt(902220101 - www.lufthansa.es). Las tarifas varían muchísimo según la temporada y existen numerosas ofertas puntuales. El precio medio suele superar las 120.000ptas aunque no es difícil encontrar ofertas que no lleguen a las 100.000 aunque sólo en temporada baja. Consultar las subastas semanales en las diferentes páginas web.

Desplazamientos:

En avión: Hay varias compañías que realizan vuelos internos entre los 22 aeropuertos del país aunque las más importantes son Thai Airways que cubre la práctica totalidad del país salvo algún punto como Ko Samui y Bangkok Airways (www.bkkair.co.th) que cubre precisamente ese destino del golfo de Tailandia además de los principales centros turísticos. Para el viajero español resulta más conveniente la primera al tener oficina en Madrid y poder ofrecer tarifas globales desde el destino de origen además del Discover Thailand Airpass que permite viajar a varios puntos distintos por una cantidad nominal. De todas formas hay que reconfirmar las reservas a la llegada , sobre todo en temporada alta.

El aeropuerto de Don Muang en Bangkok es uno de los más modernos de Asia. Tiene dos terminales internacionales y una nacional que están perfectamente comunicadas por autobuses internos. La mejor equipada es la número uno que cuenta con sofisticados servicios que cubren cualquier necesidad del viajero además de una sección de tiendas muy completa a precios competitivos.

En tren: La red ferroviaria está regentada por la compañía estatal SRT y cubre cuatro líneas principales además de algunos ramales con un grado de comodidad comparable al europeo salvo en tercera clase. La del norte cubre el trayecto Bangkok- Chiang Mai via Ayutthaya y Phisanulok, la del nordeste se subdivide en dos, conectando una de ellas con el Puente de la Amistad en Laos, la del este conecta con Cambodia y la del sur con la frontera malaya. Tanto las literas de segunda clase, como las de primera llevan aire acondicionado Es recomendable utilizar unicamente trenes Express o Special Express. Existen tarjetas que permiten viajar de forma ilimitada durante 7, 14 y 21 días ( consultar con su agente de viajes )

En autobús: Hay una excelente red de autobuses por todo el país a unos precios muy económicos. Hay una compañía estatal que ofrece líneas de autobuses con o sin aire acondicionado por toda la geografía y por otro lado existen varias compañías privadas que suelen tener un mejor servicio tanto en comodidad como en rapidez sobre todo en trayectos largos pero cuya cobertura es mucho más limitada. Es mejor evitar los viajes durante la noche ya que son más frecuentes los accidentes de tráfico.

En zonas rurales existe además servicio de songthaews que son furgonetas que admiten pasajeros de forma más informal entre pueblos. Las estaciones de autobuses o simples terminales suelen encontrarse en las inmediaciones de los mercados.

En coche: No hay ningún problema en alquilar un coche pero no es recomendable bajo ningún punto de vista salvo si se quiere utilizar alrededor de una zona turística de playa. El tráfico es caótico, no se suelen respetar ninguna regla de circulación y si ocurre cualquier problema en una zona rural suele ser difícil encontrar a alguien que hable inglés. Si de todas formas se quiere correr el riesgo sólo utilice alguna compañía internacional tipo Hertz o Avis.

Bicicleta: Fuera de Bangkok , la bicicleta puede ser uno de los medios más agradables de conocer una ciudad y sus inmediaciones. No es fácil encontrar un servicio de alquiler tradicional pero muchos hoteles suelen contar con bicicletas o pueden informar sobre como acceder a ellas

Como moverse por Bangkok y en otras grandes ciudades:

La variedad de transporte es inmensa comenzando por las lanchas que atraviesan a todas horas los cursos de los ríos y que en muchas ocasiones resultan el medio más rápido de moverse de una punta a otra de la ciudad al no tener problemas de tráfico. Por tierra el más típico es el tuk-tuk que es en realidad una ruidosa moto con tres ruedas que cuenta con un pequeño compartimento abierto, invariablemente pintado en colores chillones. Aunque suele haber autobuses, es preferible la utilización de songthaews que son furgonetas que varían en tamaño y comodidad según la zona. El samlor es típico de ciertas zonas y consiste en un triciclo con un espartano compartimento para el pasajero.

En lo que respecta a los taxis hay también gran diversidad, desde super cómodos con aire acondicionado a motos. Estas últimas entrañan cierto riesgo ya que sus conductores a los que se identifica por unos llamativos chalecos suelen ser los más osados del ramo. Los precios varían enormemente y siempre hay que preguntar por adelantado el precio de la carrera.

Desde hace menos de un año Bangkok también cuenta con una línea de metro aunque sólo cubre ciertas zonas , casi todas fuera de los itinerarios turísticos.

Excursiones organizadas: Si no se han contratado en España las excursiones, de forma local se pueden organizar sin ningún problema. Hay de muchos tipos y se adaptan a los gustos y necesidades de los viajeros desde los que prefieren viajar en minibuses a todo lujo a los que insisten en someterse al máximo de incomodidades, intentando viajar como la gente local . Los grandes hoteles tienen contactos con las principales compañías . En el norte del país es esencial desplazase con un guía si se pretende recorrer zonas rurales ya que puede haber problemas de seguridad.

Alojamiento:

Tailandia cuenta con algunos de los mejores y más lujosos hoteles del mundo. La calidad media es francamente buena y existen establecimientos aceptables en todas las categorías y prácticamente para todos los presupuestos. Los precios publicados son en general negociables según la temporada y la demanda. Una buena opción es reservar a traves de  agoda.es

Oriental. 48 Oriental Ave. Reservas: 900-998928. Fundado en 1876 sigue siendo uno de los mejores hoteles del planeta a pesar de las numerosas reformas y ampliaciones que ha experimentado en los últimos años.

Regent. 155 Ratchadamri Rd. Tel.0066-2-2516127. Favorito para muchos viajeros por su excelente servicio , clase, comodidad y situación. A partir de 300 euros

The Dusit Thani. Rama IV Rd. Reservas. 900-998928. Está incluido en The Leading Hotels of the World. Lujo en el corazón del Bangkok más moderno. Impecable servicio y magníficas vistas desde las habitaciones.. A partir de 250 euros

Peninsula. 333 Charoennakorn Rd. Klongsan Rd.. Reservas. 900-998928. También forma parte de The Leading Hotels of the World. Situado en la ribera de poniente del Chao Praya, sus cuidadas habitaciones dominan toda la ciudad. Cuenta con un servicio de lanchas para trasladarse por el río. A partir de 350 euros

The Sukhothai. 13/3 South Sathorn Road. www.hotelsukithaibangkok.com. Tel. 0066-2-287-0222. Ambiente de principios de siglo con suelo de madera de teka y rodeado de maravillosos jardines, está situado en el barrio de las embajadas. A partir de 300 euros

En Ayutthaya: Ayutthaya Grand Hotel . 55/5 Rojana Rd. (0066-35-244484). La mejor opción en la zona, buena relación calidad precio.  A partir de 120 euros

En Lop Buri. Asia Lop Buri. 1/7-8 Sorasek Rd. Tel. 66-36-411892. Sin ningún lujo pero muy cómodo y frente al palacio del rey Narai. A partir de 100 euros

En Chiang Mai:

Regent Chaing Mai. Mae Rim-Samoeng Old Rd. Tel.0066-53-298181. Es sin duda uno de los hoteles más hermosos de Asia con cerca de 10.000m2 de jardines y campos de arroz. Sólo 69 habitaciones de máximo lujo. A partir de 350 euros

Westin Chiang Mai. 318/1 Chiang Mai-Lamphun Rd. Reservas. 900-953535. Instalaciones ultramodernas muy cómodas a tiro de piedra de los principales monumentos de la ciudad. A partir de 350 euros.

Chiang Mai Orchid. 22 Huai Kaeo Rd.. Tel. 0066-53-222099. Tradicional y algo decadente, es el favorito de la gente de Chaing Mai. Está situado cerca del centro. + 25.000. ptas.

En el extremo norte:

Meridien Baan Boram. 229 Mu 1. Sop Ruak. Reservas:900973344. En la misma frontera entre Tailandia, Laos y Birmania, domina el valle del Mekong desde una privilegiada colina. Para una vez en la vida. A partir de 350 euros.

Gastronomía:

Adentrarse en la cocina tailandesa es algo así como penetrar en el imperio de los sentidos. Cada detalle está cuidado al máximo y el plato más sencillo puede servirse con una zanahoria tallada en forma de flor de loto o con unos rábanos transformados en un ramillete de rosas. Incluso los aperitivos merecen un trato especial. El miang kham por ejemplo se presenta en anchas hojas tropicales en forma de caleidoscopio resaltando los modestos ingredientes: coco, cacahuetes, gambas secas, cebolletas y gengibre. En el norte es tradicional probar la comida Khantoke que incluye platos muy especiales como el nam phrik naw que puede resultar muy picante para el occidental, kaeng kai que podría describirse como un sofisticado curry de pollos y verduras, siempre servido con un arroz espeso envuelto en hojas de platano que se coge con las manos.

El concepto de las tres o cuatro comidas occidentales al día no se aplica en Tailandia, donde nada debe interponerse entre el apetito y la comida. Las recetas tailandesas revelan un sincretismo de varias culturas asiáticas.

Restaurantes: La variedad de restaurantes es enorme tanto en la capital como en la mayoría de las ciudades. Los precios varían desde los 8 a 50 euros.

En Bangkok:

Bussaracum. Psethiwan Bldg. Silom Road. Especializado en las antiguas recetas de la cocina real tailandesa, es uno de los establecimientos más elegantes y exclusicos de la capital. Uno de sus platos más conocidos es Foi Thong o 'hilos de oro'.

Sorn Daeng. Dinso Rd. Buen restaurante con cocina del país. Hay que probar la exquisita sopa Tom yam kung, hecha con gambas, setas, limón, coriandro y galingale.

Scala Shark's Fin. 218/1 Siam Square. El mejor de la ciudad para probar sopas de aleta de tiburón además de otras curiosidades como la famosa sopa de nido de golondrinas.

Spice Market. Regent Hotel. 155 Ratchadamri Rd. Uno de los mejores restaurante de hotel de Bangkok. La decoración recuerda un mercado de especias.

En Ayutthaya:

Phae Krung Kao. 4 Mu 2 . Uthong Rd. Cocina de las llanuras centrales en un pintoresco barco restaurante plantado en el Chao Phraya.

En Lop Buri:

Anodard. Sa Kaeo Cicle. Posiblemente el mejor restaurante de la zona. es famoso por su kai phat pet mamuang ( pollo frito con anacardos).

En Chiang Mai:

Raan Khao islam. Charoen Prathet Rd. Soi 1 Buen restaurante sin pretensiones donde se come un excelente Khao soi que es una deliciosa sopa muy popular en la zona norte.

Ta-Krite. 12 Huai Kaew Rd. En plena ciudad antigua, se sirve la comida en el jardín, cuidando al máximo la presentación.

Gallery. 25/29 Charoen Rat Rd. Uno de los establecimientos más agradables a orillas del río Sirven un buen nam phrik ong (curry con carne de cerdo).

Sanidad:

Si sólo se planea viajar por zonas turísticas y grandes ciudades no se necesita ninguna vacuna, ni tratamiento especial. En cambio si el viaje incluye zonas de selva hay que seguir las recomendaciones del Mº de Sanidad y Consumo que insisten en inocularse con las vacunas contra el tétanos, la difteria y la hepatitis B, además de seguir el tratamiento oral contra el tifus y prevenir los efectos del paludismo o malaria con la quimioprofilaxis adecuada. Tenga en cuenta que las pastillas contra esta enfermedad hay que empezar a tomarlas una semana antes de comenzar el viaje. En todo caso es esencial consultar con su médico de cabecera la conveniencia de estas medicaciones.

Se aconseja llevar consigo un seguro médico que pague directamente las facturas o que las reembolse con posterioridad al viaje. Tanto los hospitales públicos , como los privados, especialmente en las ciudades, son modernos y eficaces.

Botiquín:

Como para cualquier viaje a destinos tropicales hay que ir provisto de una serie de medicamentos básicos incluyendo analgésicos , antiestamínicos, un antidiarreico eficaz , además de suero oral para aliviar la deshidratación; un repelente antimosquitos, protección solar alta, un antiséptico, alguna crema o polvo contra el sarpullido que provoca a ciertas personas con una sensibilidad especial el calor o los hongos que suelen desarrollarse en este tipo de clima.

En caso de urgencia en las farmacias (raan khai yaa) suelen hablar inglés y pueden solucionar cualquier pequeño problema médico.

Seguridad: No hay problemas alarmantes aunque siempre hay que tener especial cuidado con su documentación y dinero sobre todo en terminales de autobuses o mercados. La zona norte especialmente en la frontera birmana puede haber problemas y no es raro encontrarse con controles policiales en puntos estratégicos.

Cualquier contacto con drogas puede ser muy grave ya que la penalización por tráfico o incluso tenencia es muy seria, implica la condena a muerte en casos extremos o por lo menos bastantes años en la cárcel.

Fauna: a pesar de que desde la Segunda Guerra Mundial ha disminuido alarmantemente el número de animales en estado salvaje, Tailandia ofrece todavía una excepcional riqueza faunística tanto en sus numerosos parque nacionales como prácticamente por todo el país. En lo respecta a aves se puede encontrar un diez por ciento de todas las especies conocidas. Entre los mamíferos los más comunes son los monos particularmente macacos y gibones además de los elefantes que todavía se utilizan en la agricultura. En algunos parques no es raro divisar incluso tigres además de multitud de cérvidos, tapires y otras especies más comunes. Hay que tener especialmente cuidado con las serpientes. Viven unas 175 especies de las que 56 son muy venenosas.

Fiestas: El pueblo tailandés no puede vivir sin celebrar grandes fiestas y casi todos los meses cada región tiene alguna disculpa para organizar un festival ya sea de origen religioso o puramente lúdico. En luna llena durante el mes de febrero se celebra por todo el país un día culminante en la vida de Buda a través de procesiones y algarabías . En abril hay batallas acuáticas para celebrar el nuevo año budista aunque en Chiang Mai , el Songkhran que es como se llama esta fiesta , la celebran de forma especialmente espectacular. En julio la disculpa es la celebración del primer sermón de Buda que se conmemora con desfiles de enormes figuras esculpidas en cera. Quizá sea en Noviembre el momento más festivo del año destacando la presencia de elefantes ataviados con ropajes de gala en las fiestas conocidas como Surin.

Consejos: Tome mucho liquido para contrarrestar los problemas del calor aunque elija sus bebidas preferiblemente embotelladas. No beba nunca agua del grifo y cuando tome un zumo de fruta trate de hacerlo en un lugar con un mínimo de higiene, insistiendo en que en ningún caso lo mezclen con agua. Las personas propensas a problemas gástricos deben de evitar cualquier bebida que no sea embotellada.

No hay que bañarse ni en ríos , ni en lagos ya que existe la posibilidad de coger algún tipo de parásito cuya erradicación posterior implica un largo y penoso tratamiento.

10 Pistas:

1. Saludar con un wai, juntando las palmas de las manos y subiéndolas hacia el mentón. El lenguaje corporal resulta esencial en la vida tailandesa y tiene normas muy estrictas. No se debe tocar nunca a nadie en la cabeza, ni poner un pie sobre la mesa.

2. No bromear sobre la monarquía, es la institución más sagrada del país y cualquier alusión negativa hacia ella se considera un enorme insulto. Es una de las razones por la que casi nadie en el país ha sabido apreciar las diferentes versiones de "Ana y el Rey de Siam"

3. Probar un verdadero masaje tailandés; se permanece normalmente vestido aunque con ropa muy suelta y suele durar alrededor de una hora si es completo. No confundirlo con un masaje sexual que igualmente se ofrece como una experiencia típicamente tailandesa.

4. Ver un combate de boxeo tailandés, un deporte antiquísimo lleno de ritualismos y costumbres atávicas. En Bangkok los mejores sitios para verlo son los estadios Ratchadamnoen y Lumphini. No se puede ni golpear en la ingle, ni morder, ni dar patadas en la cabeza. Los combates siempre se acompañan de la música de una banda Phiphat.

5. Asistir a una representación de teatro y música clásica tailandesa. Suelen narrar historias inspiradas en el Ramaken que es la versión tailandesa del Ramayana.Los actores ataviados de trajes espectaculares realizan movimientos de danza muy lentos y estilizados al compas de una música interpretada por un conjunto de percusión donde destacan los xilófonos.

6. Vivir el mercado flotante de Damnoen Saduak que a diferencia de los de Bangkok sigue conservando toda su belleza natural. Está a unos 100ks de la capital y se subdivide en tres diferentes mercados centrados cada uno de ellos en un laberinto de Khlongs o canales. Hay que ir entre las 7 y nueve de la mañana.

7. Probar el bálsamo de tigre, un remedio muy efectivo contra los dolores de cabeza, malestar muscular e incluso las picaduras de mosquitos. Hay también bálsamo de mono pero, según parece no es tan completo, ni tan eficaz.

8. Hacer una excursión en elefante, especialmente por el norte de Tailandia. Es el animal más carismático del país ya que sigue siendo utilizado en las labores del campo, para el transporte y el turismo pero también se le considera sagrado y siempre se le incluye en los cielos budistas.

9.Tener mucho cuidado en cualquier relación sexual ya que los niveles de SIDA son alarmantes así como el de otras enfermedades venéreas, especialmente en Bangkok. La sociedad tailandesa es muy tolerante en todo lo que se refiere al sexo pero en las grandes ciudades los ofrecimientos sexuales están casi siempre ligados a la prostitución.

10. Probar los placeres del Hotel Oriental ,ya sea tomándose una copa en sus decadentes salones o mucho mejor, cruzando el río para adentrarse en su centro de relajación y belleza, enclavado en una antigua construcción de madera , donde se puede experimentar lo máximo en lujo asiático.

Los principios básicos del budismo:

Aunque con sus peculiaridades el budismo tailandés basa su filosofía en la creencia de una permanente reencarnación. Asumen que en cada vida influyen los acontecimientos y acciones de la vida anterior, formándose 'una rueda de la ley? Que se conoce como Karma. Sólo la iluminación o nirvana pone fin al ciclo de la reencarnación. Para conseguirlo los budistas tratan de desarrollar los tres grandes pilares: la moralidad, la meditación y la sabiduría. Entre los códigos de conducta que ayudan en este camino destacan la tolerancia y la no violencia.

Artesanía : La calidad de los productos artesanos tailandeses es excepcional. Desde la seda, los tapices o kalaga, los objetos de bambú y 'rattan' hasta las joyas y vestidos de las tribus de las montañas , las posibilidades de compras son prácticamente infinitas. En Chaing Mai llaman la atención los instrumentos musicales, las máscaras y las marionetas mientras que en Lampang llama la atención su cerámica blanca y azul. Un buen lugar para adquirir artesanía en Bangkok es Thai Celadon House. En Chiang Mai la mejor selección de productos tribales se encuentra en la Hill Tribe Products Foundation. La mayoría de las tiendas organizan los envíos tanto por barco como por avión.

Más información:

Prefijo telefónico: 0066

Oficina de Turismo de Tailandia en España: 913192341. Calle Zurbano 26bis. Madrid.

Embajada de Tailandia en España:: Calle Joaquin Costa,29 . 28002 Madrid. Tel. 91-5637959

Embajada de España en Tailandia: Diethelm Towers 93/1. Wireless Road. Bangkok 10330. Tel. 0066-2-2526112

Guías:

Guías de viaje sobre Tailandia: Guía Visual del País Aguilar. 1998. 504pp. 5.100ptas. La mejor y más reciente entre las visuales.

Guía Acento . 1994.368pp.4.495ptas.

Guía Fodor El País Aguilar. 1996. 253pp. 2.475ptas.

Guía Gaesa- 2000. 460pp. 2.325ptas. La más reciente y con la mejor relación calidad precio.

En internet:

www.tat.or.th ( Página de la oficina de turismo)

www.sima.net (información práctica para viajeros anglosajones)

www.infothai.com ( Especialmente útil para la zona de Chiang Mai

www.travel-library.com (Esencial para cualquier viajero independiente)

www.elmundoviajes.com