VIA FRANCIGENA... Canterbury / Roma
 

Motor y Viajes. El Mundo. Sábado 4 de marzo de 2000

  El Camino de los Francos

Fotografía: RGF

 
   

Si para los peregrinos que acudían a Santiago el camino más sagrado era el que llamaban Francés y en particular el que había seguido el obispo Gotelasco en el año 950 desde le Puy-en-Velay, para los romeros del norte de Europa la referencia era la Vía Francigena que en castellano significa, el Camino de los Francos. Aunque había infinidad de variantes, la ruta por excelencia era la que había dejado escrita Sigerico, Arzobisbo de Canterbury después de su viaje a Roma en el año 990, para recibir de manos del papa Juan XV, el pallium, una estola con una cruz que indicaba su investidura.

Utilizando como base ese manuscrito cuyo original se conserva en el British Museum de Londres, el Departamento de Turismo de la Comisión Europea quiere relanzar en el año 2000 esa vía como una de las grandes rutas culturales del continente, aprovechando que coincide con el jubileo romano.

 

 

Desde Canterbury a Suiza:

24 días tardó Sigerico desde Inglaterra a Sainte Croix ,ya en el actual territorio de la Confederación Helvética. A diferencia del Camino de Santiago, la Vía Francigena cayó en desuso en el Renacimiento por lo que resulta mucho más difícil seguir sus pasos, aunque esta situación por otro lado ofrece la oportunidad de sentirse investigador y pionero en pleno corazón de Europa.

Arras que durante la Edad media pertenecía a Flandes ,es el primer lugar importante que desde un principio supo aprovechar su posición estratégica en este camino, especializándose desde muy pronto en la producción de tapices, una tradición que todavía perdura. De su catedral medieval sin embargo no queda prácticamente nada, al haber sido muy dañada en las sucesivas guerras que han afectado esta zona de Francia.

Laon, el siguiente punto de interés, conserva una de las catedrales más singulares de ese país, dedicada a Nuestra Señora en 1160, además de los restos de una abadía románica . En Reims se entra de lleno en el gótico a través de su admirable catedral que marca un cambio importante en la historia de la escultura francesa. Ahí , en la capital de la Champagne se coronaron reyes y durante largo tiempo fue máximo centro espiritual de todo el país.

De la influyente abadía de Clairvaux fundada por San Bernardo en 1112 como casa madre de los cistercienses y punto obligado de romeros y peregrinos, quedan restos insignificantes. En cambio en Langres permanece prácticamente intacta su catedral cluniacense además de numerosas casas medievales y conventos que dan fe de su importancia en la Via Francigena. Besançon , la antigua capital del Franco Condado es el último punto importante en territorio francés con reminiscencias peregrinas. Queda un antiguo hospital dedicado a Santiago, varias iglesias románicas y en la catedral hay restos decorativos que se remontan al S.XI.

 

 

De la cordillera del Jura al Paso del Gran San Bernardo:

9 días tardó Sigerico en cruzar Suiza a través de lugares como Orbe, Yverdon en el extremo sur del lago Neuchatel y Lausanne. Allí a orillas del Lago Leman se encuentra una de las grandes catedrales góticas suizas , consagrada nada menos que por el papa Gregorio X en 1275. En el museo Histórico de la Ciudad se conservan igualmente numerosos testimonios de la importancia estratégica de este cruce de caminos. Algo más adelante se alcanza Vevey siempre protegida por Mont Pelerin (el monte de los peregrinos) y ahora más conocida por albegar la central de la gigante Nestlé que ha montado Alimentarium, un parque temático dedicado a la comida. Mucho más pintoresco resulta el castillo de Chillon en las afueras de Montreux, un punto importante en la Vía Francigena al servir de lugar de refugio para los peregrinos.

Más allá la Vía cruza el río Ródano antes de alcanzar Martigny, uno de los centros con más historia del cantón de Valais donde aun se puede ver un importante anfiteatro romano y numerosos vestigios de su prestigioso pasado medieval. En el paso del Gran San Bernardo siguen en pie varios refugios para peregrinos que fueron construidos en tiempos carolingios.

 

 

Todos los caminos llevan a Roma :

Aunque Sigerico entró en Italia por Aosta se sabe que muchos romeros utilizaban otros itinerarios que conducían hasta Turín. A diferencia de Francia o Suiza, la Vía Francigena a su paso por la península italiana sigue mucho más viva, no siendo difícil encontrar restos de hospitales, iglesias de peregrinos y otros testimonios significativos por todo el camino. No es fácil sin embargo destacar un lugar de otro, ya que la mayoría de las etapas están cargadas de obras de arte. Si en el extremo norte llaman la atención Susa e Ivrea además de Aosta o Torino cuya iglesia de San Ambrosio estaba especialmente dedicada a los peregrinos, más adelante es obligado parar en Vercelli para admirar la iglesia de Sant'Andrea, posiblemente el mejor ejemplo del primer gótico en el norte de Italia. Otros puntos imprescindibles son la abadía de San Michele de la Chiusa, fundada en época de Sigerico y posteriormente máximo centro benedictino en la zona y la Abadía de San Antonio de Ranverso.

Después se alcanza Pavía con dos obras maestras románicas : San Pietro in Ciel d'Oro y San Michele además de sobresalientes reliquias de su esplendor imperial.

Piacenza llegó a tener nada menos que 30 hospitales de peregrinos y en varias iglesias hay muestras de su vinculación con la vía.

Fidenza era un punto trascendental para los romeros como lo indica la decoración escultórica que se conserva en la fachada de su catedral. Aquí aprovechaban para venerar también los restos de San Donnino especialmente milagrero entre los caminantes.

La lista de puntos importantes por donde pasa la Vía Francigena en la Emilia-Romagna y la Toscana es enorme. Sigérico tardo cerca de 50 días en atravesar Italia, no tanto por la dificultad del camino como por el número de lugares santos que obligaban a hacer etapa. Hay que citar ciudades tan conocidas como Parma o Bolonia, pero también Talignano o Berceto, cuya abadía era fundamental para los romeros.

En la Toscana destaca Lucca y Siena aunque no hay que olvidar a San Giminiano que debe su razón de ser y su prosperidad en la Edad Media, precisamente por formar parte de la Via Francigena.

Antes de llegar a Roma todavía quedan ciudades importantes con catedrales repletas de tesoros como Viterbo, Orvieto o Tuscania que por si solas merecerían un viaje.

 

 

Más información:

Sobre las etapas en Inglaterra: Turismo Británico en España.

Tel. 915411396.

 www.visitbritain.com/es.

Sobre Francia : Maison de la France. Tel. 906343638

Sobre Suiza : 

www.myswitzerland.com

Sobre Italia : Oficina de Turismo de Italia. Tel. 915599750.

www.piuitalia2000.it

 www.romagiubileo.it 

www.beniculturali.it

La región que mejor ha desarrollado el proyecto de recuperar la Via Francigena es la Emilia-Romagna, publicando numerosos folletos y libros además de preparar todo tipo de itinerarios en cada una de las ciudades y pueblos por donde transcurre. El Tursimo de Bolonia (Tel. ((003951)218751) distribuye "Le Vie Francigene e Romee tra Bologna e Roma". El Turismo de Parma Tel. ((003951)212109)por su lado ha editado "La Via Francigena nel territorio Parmense" de M.Cristina Basteri.

Bibliografía : C. Corbellini & L.Grazioli. "La Vía Francigena". Mondadori, Milán, 1996.