Si
para los peregrinos que acudían a Santiago el camino más sagrado era
el que llamaban Francés y en particular el que había seguido el obispo
Gotelasco en el año 950 desde le Puy-en-Velay, para los romeros del
norte de Europa la referencia era la Vía Francigena que en castellano
significa, el Camino de los Francos. Aunque había infinidad de
variantes, la ruta por excelencia era la que había dejado escrita
Sigerico, Arzobisbo de Canterbury después de su viaje a Roma en el año
990, para recibir de manos del papa Juan XV, el pallium, una estola con
una cruz que indicaba su investidura.
Utilizando como base ese manuscrito cuyo
original se conserva en el British Museum de Londres, el Departamento de
Turismo de la Comisión Europea quiere relanzar en el año 2000 esa vía
como una de las grandes rutas culturales del continente, aprovechando
que coincide con el jubileo romano.

Desde Canterbury a
Suiza:
24 días tardó Sigerico desde Inglaterra
a Sainte Croix ,ya en el actual territorio de la Confederación
Helvética. A diferencia del Camino de Santiago, la Vía Francigena
cayó en desuso en el Renacimiento por lo que resulta mucho más
difícil seguir sus pasos, aunque esta situación por otro lado ofrece
la oportunidad de sentirse investigador y pionero en pleno corazón de
Europa.
Arras que durante la Edad media
pertenecía a Flandes ,es el primer lugar importante que desde un
principio supo aprovechar su posición estratégica en este camino,
especializándose desde muy pronto en la producción de tapices, una
tradición que todavía perdura. De su catedral medieval sin embargo no
queda prácticamente nada, al haber sido muy dañada en las sucesivas
guerras que han afectado esta zona de Francia.
Laon, el siguiente punto de
interés, conserva una de las catedrales más singulares de ese país,
dedicada a Nuestra Señora en 1160, además de los restos de una abadía
románica . En Reims se entra de lleno en el gótico a través de
su admirable catedral que marca un cambio importante en la historia de
la escultura francesa. Ahí , en la capital de la Champagne se coronaron
reyes y durante largo tiempo fue máximo centro espiritual de todo el
país.
De la influyente abadía de Clairvaux
fundada por San Bernardo en 1112 como casa madre de los cistercienses y
punto obligado de romeros y peregrinos, quedan restos insignificantes.
En cambio en Langres permanece prácticamente intacta su catedral
cluniacense además de numerosas casas medievales y conventos que dan fe
de su importancia en la Via Francigena. Besançon , la antigua
capital del Franco Condado es el último punto importante en territorio
francés con reminiscencias peregrinas. Queda un antiguo hospital
dedicado a Santiago, varias iglesias románicas y en la catedral hay
restos decorativos que se remontan al S.XI.

De la cordillera del
Jura al Paso del Gran San Bernardo:
9 días tardó Sigerico en cruzar Suiza a
través de lugares como Orbe, Yverdon en el extremo sur
del lago Neuchatel y Lausanne. Allí a orillas del Lago
Leman se encuentra una de las grandes catedrales góticas suizas ,
consagrada nada menos que por el papa Gregorio X en 1275. En el museo
Histórico de la Ciudad se conservan igualmente numerosos testimonios de
la importancia estratégica de este cruce de caminos. Algo más adelante
se alcanza Vevey siempre protegida por Mont Pelerin (el
monte de los peregrinos) y ahora más conocida por albegar la central de
la gigante Nestlé que ha montado Alimentarium, un parque temático
dedicado a la comida. Mucho más pintoresco resulta el castillo de
Chillon en las afueras de Montreux, un punto importante en la Vía
Francigena al servir de lugar de refugio para los peregrinos.
Más allá la Vía cruza el río Ródano
antes de alcanzar Martigny, uno de los centros con más historia del
cantón de Valais donde aun se puede ver un importante anfiteatro romano
y numerosos vestigios de su prestigioso pasado medieval. En el paso del
Gran San Bernardo siguen en pie varios refugios para peregrinos que
fueron construidos en tiempos carolingios.

Todos los caminos
llevan a Roma :
Aunque Sigerico entró en Italia por Aosta
se sabe que muchos romeros utilizaban otros itinerarios que conducían
hasta Turín. A diferencia de Francia o Suiza, la Vía Francigena
a su paso por la península italiana sigue mucho más viva, no siendo
difícil encontrar restos de hospitales, iglesias de peregrinos y otros
testimonios significativos por todo el camino. No es fácil sin embargo
destacar un lugar de otro, ya que la mayoría de las etapas están
cargadas de obras de arte. Si en el extremo norte llaman la atención Susa
e Ivrea además de Aosta o Torino cuya iglesia de
San Ambrosio estaba especialmente dedicada a los peregrinos, más
adelante es obligado parar en Vercelli para admirar la iglesia de
Sant'Andrea, posiblemente el mejor ejemplo del primer gótico en el
norte de Italia. Otros puntos imprescindibles son la abadía de San
Michele de la Chiusa, fundada en época de Sigerico y posteriormente
máximo centro benedictino en la zona y la Abadía de San Antonio de
Ranverso.
Después se alcanza Pavía con dos
obras maestras románicas : San Pietro in Ciel d'Oro y San Michele
además de sobresalientes reliquias de su esplendor imperial.
Piacenza llegó a tener nada menos
que 30 hospitales de peregrinos y en varias iglesias hay muestras de su
vinculación con la vía.
Fidenza era un punto trascendental
para los romeros como lo indica la decoración escultórica que se
conserva en la fachada de su catedral. Aquí aprovechaban para venerar
también los restos de San Donnino especialmente milagrero entre los
caminantes.
La lista de puntos importantes por donde
pasa la Vía Francigena en la Emilia-Romagna y la Toscana es enorme.
Sigérico tardo cerca de 50 días en atravesar Italia, no tanto por la
dificultad del camino como por el número de lugares santos que
obligaban a hacer etapa. Hay que citar ciudades tan conocidas como Parma
o Bolonia, pero también Talignano o Berceto,
cuya abadía era fundamental para los romeros.
En la Toscana destaca Lucca y Siena
aunque no hay que olvidar a San Giminiano que debe su razón de
ser y su prosperidad en la Edad Media, precisamente por formar parte de
la Via Francigena.
Antes de llegar a Roma todavía quedan
ciudades importantes con catedrales repletas de tesoros como Viterbo,
Orvieto o Tuscania que por si solas merecerían un viaje.

Más información:
Sobre las etapas en Inglaterra: Turismo
Británico en España.
Tel. 915411396.
www.visitbritain.com/es.
Sobre Francia : Maison de la France. Tel.
906343638
Sobre Suiza :
www.myswitzerland.com
Sobre Italia : Oficina de Turismo de
Italia. Tel. 915599750.
www.piuitalia2000.it
www.romagiubileo.it
www.beniculturali.it
La región que mejor ha desarrollado el
proyecto de recuperar la Via Francigena es la Emilia-Romagna, publicando
numerosos folletos y libros además de preparar todo tipo de itinerarios
en cada una de las ciudades y pueblos por donde transcurre. El Tursimo
de Bolonia (Tel. ((003951)218751) distribuye "Le Vie Francigene e
Romee tra Bologna e Roma". El Turismo de Parma Tel.
((003951)212109)por su lado ha editado "La Via Francigena nel
territorio Parmense" de M.Cristina Basteri.
Bibliografía : C. Corbellini &
L.Grazioli. "La Vía Francigena". Mondadori, Milán, 1996.