FILIPINAS

 

 

 

HUELLA ESPAÑOLA EN LAS ISLAS DE PONIENTE

   
   

 Uno de los mayores atractivos de las islas Filipinas para el viajero español es descubrir que nuestra cultura sigue presente en numerosos aspectos de la vida y la cultura de este país asiático a pesar de décadas de dominación anglosajona. Todavía quedan muchos monumentos coloniales, las diferentes lenguas locales utilizan innumerables vocablos castellanos, los nombres y apellidos no pueden ser más familiares y la religión católica sigue siendo mayoritaria.

 

INTRAMUROS:

 A pesar de los devastadores bombardeos americanos durante la Segunda Guerra Mundial, Manila sigue teniendo los restos arquitectónicos coloniales más significativos de todo el archipiélago. Desde su misma fundación por Miguel López de Legazpi el 24 de junio de 1571, se convirtió en la indiscutible capital de las posesiones españolas en Asia. El poder se ejercía en Intramuros, una zona de 64 hectáreas rodeada por una muralla de algo más de 4 kilómetros que desde principios de los años setenta se están meticulosamente restaurando haciendo especial hincapié en sus puertas y baluartes. El núcleo central lo forma el fuerte de Santiago, sede del poder militar, donde se han habilitado varios museos, incluido uno dedicado al héroe nacional José Rizal. Aunque han desaparecido muchos edificios importantes todavía se puede visitar la iglesia de San Agustín que guarda los restos del fundador además de albergar la mejor colección de pintura colonial de todo el país; varias casas señoriales como la Casa Manila que reproduce el ambiente de la colonia en el S.XIX o el palacio presidencial de Malacañang que está abierto al público aunque de forma restringida.

LA REINA DEL SUR:

La isla de Cebú, en el corazón del archipiélago de las Visayas sigue considerándose el lugar con mayor raigambre española de todo Filipinas. Allí desembarcó Magallanes el 16 de marzo de 1521 aunque moriría a los pocos días a manos de Lapu Lapu, el jefe de la tribu local con quien ahora comparte monumento en el lugar donde ocurrió el fatídico suceso. Los españoles volverían en 1565 para fundar definitivamente la que hoy se conoce como ciudad de Cebú. Durante seis años fue la capital de la colonia y a pesar de guerras y desastres naturales todavía conserva considerables restos de ese pasado. El centro neurálgico lo forma la Basílica del Santo Niño, posiblemente el santuario cristiano más venerado de todo Asia. A sus puertas y protegido por un templete, también se puede ver la cruz de madera original que trajo Magallanes desde España. De las defensas militares sólo nos queda el Fuerte de San Pedro y de los muchos palacios, el que mejor se conserva es la Casa Gorordo, antigua residencia del arzobispo convertida en un museo de artes decorativas. El legado español sigue igualmente presente en muchos aspectos de la vida diaria, desde la misma lengua .-gran parte del vocabulario del visaya tiene raices castellanas - a su pasión por la guitarra, que aun se fabrica de forma artesanal en la vecina isla de Mactán.

SAN ISIDRO:

Uno de los aspectos más espectaculares del legado español en las Filipinas es la pervivencia de las fiestas religiosas. Durante todo el año y en cualquier rincón del país se celebran con enorme fervor procesiones, festivales y fiestas en honor de algún santo. Una de las más curiosas son las que se desarrollan durante el mes de mayo, en honor a San Isidro en la provincia de Quezón para festejar el final de la cosecha. Pueblos como Lucban o Sariaya donde por cierto guardan con enorme adoración un Cristo de Burgos que les mandó Felipe V a mediados del S.XVIII, decoran las fachadas de sus casas con frutos, vegetales y productos locales, derrochando color e imaginación. Este fantástico decorado sirve como perfecto telón de fondo de grandes fiestas que duran varios días.

La Semana Santa es otro momento álgido en el calendario filipino y se celebra de muy diferentes formas en cada zona del país. En Manila por ejemplo se reproduce con espeluznante realismo la pasión de Cristo, crucificándose varios devotos. En otros lugares como Marinduque el protagonismo lo tiene uno de los centuriones romanos en lo que se conoce como el Festival de Moriones.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD:

En el extremo norte de la isla de Luzón, en las dos provincias de Ilocos, se conserva el mayor conjunto de monumentos de época española . En su tiempo no fue una zona con excesiva relevancia política o económica pero su remota situación le ha protegido milagrosamente de guerras y desastres.

En Laoag, capital de Ilocos Norte destaca una imponente catedral del S.XVI aunque el pueblo con más ambiente es Sarrat, la villa natal del ex presidente Marcos donde aun se puede ver la iglesia parroquial y el convento de Santa Monica.

En Ilocos Sur, Vigán ha preservado con tanta autenticidad su casco viejo que le ha valido ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ninguna ciudad en Filipinas conserva en tan buen estado un número tan importante de edificios, sobre todo de la primera época cuando gobernaba un nieto de Legazpi llamado Salcedo. La mejor forma de apreciar el conjunto es paseando en una calesa a primera hora de la mañana cuando la luz envuelve el conjunto de forma casi sobrenatural. El centro gira alrededor de la catedral pero quizá el edificio más curioso es la casa Burgos, residencia familiar de un sacerdote mestizo independentista.

LA ISLA DE LOS PINTADOS:

 A pesar de su remota situación en uno de los rincones más alejados de las Visayas, la isla de Bohol ha sido varias veces protagonista de la historia de Filipinas desde que Legazpi firmó un pacto de sangre con Sikatuna, el jefe de los Pintados en 1521. Por todo su territorio no sólo quedan iglesias, conventos y casas señoriales que recuerdan sus vínculos con la cultura española sino que también permanece viva la música a través de corales y rondallas en los pueblos más alejados que siguen fieles a los ritmos que introdujeron los misioneros. Bohol es quizá la isla con más atractivo de todo Filipinas. A los restos de su pasado colonial se unen maravillas naturales como las Colinas de Chocolate, un fenómeno geológico único en el mundo, barreras coralinas o la presencia del Tarsis en su zona de selva, el mono más pequeño del mundo que representa un eslabón importantísimo en la evolución de las especies y que está en grave peligro de extinción.

 

Guia practica

Como llegar : Singapore Airlines vuela a Manila via Singapur desde Barcelona.

Alojamiento: Algunas de las casas coloniales han sido convertidas en hoteles como el Hotel Intramuros de Manila. Plaza de San Luis. Tel. 63-25246730. Desde 100 euros  la habitación doble. O pueden reservarse hoteles en Manila en agoda.es

En Cebú la mejor opción es el Shangri-La, en Punta Egaño, Mactan. Tel.63-322310288. A partir de 300 euros.

En Bohol, el Bohol Beach Club, en Panglao. Tel. 63-384115222

Comer: La cocina filipina es una mezcla de tradiciones chinas y españolas mezcladas con malayas. El plato nacional es el lechón con arroz. Hay muchos platos totalmente españoles como el adobo, el mechado, el menudo o el puchero. Y entre los dulces hay ensaimadas, turrones y polvorones.